BREVES DATOS SOBRE LAS “FIESTAS VOTIVAS” CELEBRADAS EN LA NUEVA ESPAÑA.

FRAGMENTOS Y OTRAS MENUDENCIAS.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

    El año de 1775, el Sr. Visitador, a la postre, don José de Gálvez, hizo al Cabildo un curioso encargo:

 Billete del Illmo. Sr. visitador para que esta N. C. le informe el origen de las fiestas votivas, año de 1775, en 1 f.[1]

 Que años más tarde, en diferente acervo o ramo, se plasma en esta forma:

 Billete del Sr. Visitador (José de Gálvez) para que esta N. Ciudad le informe el origen de las fiestas votivas, que celebra anualmente, cuyo establecimiento no consta por ordenanza. 6 f.[2] (2)

    En realidad se han tenido bastantes dificultades para dar con el paradero de tales fiestas, pero si como “votivas” se entienden a las fiestas expiatorias, de ofrecimiento o de dedicación, estamos frente a aquellas que, por su índole o carácter religioso, que las hubo, y muchas durante el virreinato, se celebraron constantemente, siendo su origen el milagro, y en México, el milagro principal que viene celebrándose es el de la aparición de la virgen de Guadalupe, aparte de los efectos “milagrosos” ofrecidos por un conjunto importante de imágenes que se utilizaron para paliar inundaciones, sequías, epidemias y otras calamidades. Ahí está el caso de la Señora de los Remedios, como uno de los casos más evidentes de “salvación”. De igual forma, el “Santo señor de Chalma”, era otra de las figuras centrales que resultaban importantes para atenuar estas contingencias naturales. Sin embargo, pocas son las relaciones de fiestas que se ocupan en atender el caso, y menos las que refieren concretamente la condición de “fiestas votivas”, de las cuales encontramos mencionada alguna de ellas en la larga lista levantada por José María de Cossío en su monumental enciclopedia LOS TOROS. TRATADO TÉCNICO E HISTÓRICO.[3]

   En algún momento me ocupé de realizar un trabajo de las mismas características.[4] Allí tuve oportunidad de reunir alrededor de 100 diferentes citas de todo el periodo virreinal, pero por ahora llama la atención un par de ellas, fuera de ese contexto, que también trabajé en un anexo que lleva el título: EN BÚSQUEDA DE LO QUE NO ESTÁ PERDIDO. RELACIONES TAURINAS NOVOHISPANAS: DE LA SORPRESA A LOS NUEVOS HALLAZGOS. Me refiero a las fiestas celebradas en 1579 y 1668:

1579

Morales, Pedro de

 Carta del Padre Pedro de Morales de la Compañía de Jesús Para el Muy Reverendo Padre Everardo Mercuriano, General de la misma Compañía. en que se da relación de la Festividad que en esta insigne Ciudad de México se hizo este año de setenta y ocho, en la colocación de las Santas Reliquias que nuestro muy Sancto Padre Gregorio XIII, les embió. (…) Con licencia en México. Por Antonio Ricardo, Año 1579.[5]

 1668

Ramírez de Vargas, Alonso

 Descripción de la alegre venida y vuelta de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de los Remedios a esta Ciudad de México el año de mil seiscientos sesenta y ocho, por causa de la gran sequedad y epidemia de viruelas, &. C. Sácala a luz en esta nueva impresión D. Joseph de Barreda. Cádiz. Impresa por Jerónimo Peralta, 1725.[6] 

ORACIÓN PANEGYRICA... Disponible abril 20, 2013 en:

http://bibliotecadigitalhispanica.bne.es/view/action/singleViewer.do?dvs=1366519063509~33&locale=es_MX&VIEWER_URL=/view/action/singleViewer.do?&DELIVERY_RULE_ID=10&frameId=1&usePid1=true&usePid2=true

    En la información que arroja el ACERVO revisado, se encuentra la cita que podría darnos el complemento para estas “breves notas…”, puesto que se menciona a la Cofradía de N. S. de los Remedios, corporación que debió atender la organización no solo de los encargos producidos por las circunstancias de la naturaleza y su correspondiente cumplimiento, otorgando a los solicitantes no solo el auxilio espiritual, sino que además incorporaban a tales movilizaciones la figura de bulto de la milagrosa Señora de los Remedios, figura connotada que en muchas ocasiones reparó el daño, alejando las lluvias, o convocándolas; trayendo salud al común de los enfermos en una epidemia de grandes dimensiones y siendo el principal punto de atención para realizar, después de reparadas las demandas, las suntuosas fiestas, como la que se celebró en el año de 1668.

   Por su parte Araceli Guilaume-Alonso apunta:

 Del mismo modo, con ocasión de la fiesta votiva de un santo, la procesión de la mañana y los regocijos de la tarde serán (sobre todo durante los dos primeros tercios del siglo XVI –en España-) las dos caras de la celebración, los componentes indisociables de la fiesta. Entre estos regocijos, una vez más, los taurinos ocupan lugar destacado. Se encuentran en las relaciones ejemplos tan numerosos de ello que resulta difícil resumirlos: traslados de una imagen de la Virgen de una iglesia a su ermita, o de la reliquia de un santo o del Santísimo Sacramento, construcción de una iglesia, etc.[7]

    Sin más datos que proporcionar, creo haber reunido los datos más destacados al respecto de las “fiestas votivas”. No sé si en su momento, haría lo mismo el Cabildo y de esto exista algún documento dentro del mismo Archivo Histórico del Distrito Federal. Probablemente la respuesta se encuentre revisando el acervo correspondiente al “Santuario de Nuestra Señora de los Remedios”, que abarca el periodo de 1579-1865, y donde seguramente también podrían encontrarse algunas otras noticias sobre fiestas celebradas en torno a dicha figura. 389 expedientes, distribuidos en 22 volúmenes pueden resultar una aventura inimaginable.


[1] ARCHIVO HISTÓRICO DEL DISTRITO FEDERAL. ACERVO: INVENTARIO GENERAL DE LOS LIBROS, AUTOS Y PAPELES DE CABILDO DE ESTA N. C. DE MÉXICO, SU MESA DE PROPIOS, JUNTA DE PÓSITO, COFRADÍA DE N. S. DE LOS REMEDIOS, EXISTENTES EN EL ARCHIVO Y ESCRIBANÍA MAYOR.

EJECUTADO Y EXTENDIDO POR EL LIC. Dn. JUAN DEL BARRIO LORENZOT, ABOGADO DE LA REAL AUDIENCIA DEL ILUSTRE REAL COLEGIO CONTADOR SUBTITUTO DE PROPIOS, QUIEN LO OFRECE A LA MISMA N. C. PERIODO: 1798. VOLÚMEN: 1 VOL: 430ª, Autos de visitas y providencias dadas en su virtud, f. 140.

[2] Op. cit., ACERVO: VISITA DE GÁLVEZ. PERIODO: 1766-1807. VOLUMEN: 1 VOL.: 2294, 41 EXPEDIENTES. Año de 1790, exp. N° 11.

[3] María de Cossío: Los toros. Tratado técnico e histórico. Madrid, Espasa-Calpe, S.A. 1974-1998. 12 v. Vol. 2: APÉNDICE I. RELACIONES DE FIESTAS, p. 560-578.

[4] José Francisco Coello Ugalde: Relaciones taurinas en la Nueva España, provincias y extramuros. Las más curiosas e inéditas 1519-1835. México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, 1988. 293 p. facs. (Separata del boletín, segunda época, 2).

[5] Guillermo Tovar de Teresa: Bibliografía novohispana de arte (Primera parte) Impresos mexicanos relativos al arte de los siglos XVI y XVII.  Prólogo de José Pascual Buxó. México, Fondo de Cultura Económica, 1988. 382 pp. Ils., facs., p. 35.

[6] Dalmacio Rodríguez Hernández: Texto y fiesta en la literatura novohispana (1650-1700). Prefacio de José Pascual Buxó. México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas y Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, 1998. 280 p. (Estudios de Cultura Literaria Novohispana, 13), p. 175.

[7] Araceli Guilaume-Alonso: La tauromaquia y su génesis (Siglos XVI y XVII). Lectura combinada con un texto en francés: NAISSANCE DE LA CORRIDA (XVIe-XVIIe siècles). Prólogo/Préface de Bartolomé Bennassar. Bilbao, ediciones Laga, 1994. 255 pp. Ils. (Colección “Almadía” de biografía y ensayo), p. 45.

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