EFEMÉRIDES TAURINAS NOVOHISPANAS. AÑO DE 1738.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

   A continuación se incluye una reseña de fiestas en combinación de prosa y poesía, más de aquella que de esta, sucedidas en Querétaro hacia 1738, consignadas en la Relación Peregrina de el Agua corriente…,[1] obra del muy reverendo Mtro. Francisco Antonio Navarrete, quien describe curiosos aspectos de la ciudad de Querétaro, trazados a propósito de la introducción del agua potable, en gran parte debida a la esplendidez de don Juan Antonio de Urrutia y Arana, marqués de la Villa del Villar del Águila, por quien se concluyó esa obra, de la cual quedan como testimonio, el firme acueducto y varias –no muchas- de las fuentes que lo adornaron.

   En particular el capítulo tercero está dedicado a la descripción de las fiestas que, en agradecimiento, ofreció la ciudad: los preparativos, carros, desfiles o paseos, los fuegos y las diversas funciones y ceremonias. 

003_1988 

   Este capítulo continua, tras de intercalar “dos pareceres”, con las noticias sobre comedias, CORRIDAS DE TOROS, peleas de gallos, baile y otras diversiones dispuestas, se entiende que para regocijo del pueblo.

   Veamos el primer ejemplo poético, antes de llegar a la relación de fiestas taurinas.

   ROMANCE Jocoserio en el que el R.P. Francisco Antonio Navarrete, de la Compañía de Jesús, hablando con la N.C. de Querétaro, explica el alto motivo, que tiene la N.C. para imprimir esta Relación: 

ROMANCE Jocoserio

 Nobilísima Ciudad,

con más fuentes en tus calles,

que cuantos brazos y piernas

gozan de estos manantiales (…)

 

¿No hiciste por quince días

(por ver el agua en tus calles)

fiestas tan llenas de costo,

que por eso fueron reales?

 

¿No sabes que tales fiestas

(gran ciudad) las ideaste

con el fin, que sepa el orbe,

que pagas fiel los alcances?

 

Pues, si es así, lo que falta

es: que fiestas tan cabales

se impriman para que corra

(como el agua) en las ciudades.

 

Y ya, que pones en planta

la impresión de fiestas tales,

vive más años que tiene

una vieja de romances.

    El aparato festivo de tales celebraciones tuvo una duración de quince días, combinándose como ya quedó dicho, con preparativos diversos: ya carros, ya desfiles o paseos; ora corridas de toros, ora peleas de gallos.

   También son del mismo año las

Décimas del M.R.P. Fr. José de Herrera, del orden Seráfico, Predicador Jubilado y Vicario del Real Convento de Señoras Religiosas de Santa Clara de Jesús, de esta ciudad de Querétaro: en alabanza del autor y de la obra. 

Esa tu descripción bella

dice: La Ciudad y fiestas

no hay que decir: es esta:

Ni más que desear: es ella:

La Ciudad y fiesta sella

ese tu raro pincel,

los mismos colores de él

te describen con orgullo,

que siendo tú el autor suyo

te autorizan; él por él.

  030_BOLETÍN2b

 CAPÍTULO III. Descripción de las Fiestas que en Agradecimiento de la conducción del agua hizo esta ciudad. Nombramiento de los Comisarios para las fiestas. Bendición de las Pilas. Carro I, de Manuel de Portugal. Paseo de los indios. Carro de los cirujanos y barberos. Fuegos artificiales. Fiestas de la iglesia.

   Para empezar a pagar lo mucho que esta ciudad debe al Señor Marqués determinó, como agradecida, que por quince días continuos se hicieran fiestas y regocijos… Para que todo se ejecutase con los esmeros correspondientes a una tan noble y leal Ciudad, nombró por Comisarios de los gremios al Coronel D. José de Urtiaga Salazar y Parra, y al Regidor D. José Conde y Lozada, y por comisarios de las comedias, corridas de toros y demás invenciones de regocijo queremos viendo, señaló al Alguacil Mayor D. Pedro Frejomil y Figueroa, al Provincial de la Hermandad D. Bernardo Gil de Suasnabar y a D. José Francisco de los Ríos Enríquez, todos tres regidores de esta Nobilísima Ciudad.

   Y sin salir del mismo punto cronológico la siguiente pieza corresponde a la misma época: 

ESTRIBILLO

 Porque si mira el curioso

lo que ese barco bosqueja,

verá más claro que el agua

cuanto esta Ciudad celebra (…)

 

Y así, ilustres queretanos,

de alta, y abatida esfera,

gozaos pues es ya famosa

con tal agua vuestra tierra.

 

LOA DEL GREMIO DE LOS INDIOS

 Para estas celebridades

ostentaba en los vestidos

la grandeza y opulencia

de que gozó tantos siglos.

 

Recibieron con el agua

este primer beneficio,

para el alma en aquel tiempo

y después en estos siglos. 

   Luego, vinieron las representaciones teatrales durante aquellos largos quince días de fantasía indescriptible. Una de dichas representaciones nos presenta el siguiente bosquejo: 

PERSONAS QUE HABLAN

 Apolo; La Cirugía; La Flovotomía y, La Música.

 Mús.    Vengan, vengan las Musas festivas,

celebrando alegres,

festejando finas

de esta Ciudad las aguas cristalinas.

Apolo              (…) Vengan a solemnizar

de otra fuente peregrina

las perlas, que ofrece puras,

las aguas, que vierten limpias.

 SALUTACIÓN

    Con gran acierto ha determinado esta ilustre Ciudad de Querétaro el dar principio a sus lícitas, honestas y festivas demostraciones de júbilo por la feliz conducta de sus aguas el día de hoy 19 de octubre; pues con motivo tan justo enmienda el error antiguo de los Romanos, introducido por Octaviano Augusto, que lo dedicó para las fiestas triunfales, en memoria de las insignes victorias que alcanzó de sus enemigos (…)

   Sigue la Descripción de las Fiestas que en agradecimiento de la conducción del agua hizo esta Ciudad.-El Coliseo para las comedias. Las corridas de toros, carro 3 de los panaderos y trapicheros. Carro 4 de los sastres. Perros de oreja, peleas de gallos, baile de la maroma. Palo ensebado. Carro 5 de los carpinteros y herreros.

    En virtud de ser una descripción narrativa la de las corridas de toros y no poética, como hubiésemos querido, pero tan importante aquella como esta, no me resisto a presentarla.

   Continúa la descripción de las fiestas en Querétaro hacia 1738. 

COPLA

 La majestad de Felipe (Felipe V)

en carro triunfal camina,

por hallarse en estas fiestas

de su Real presencia dignas.

    Para tener entretenida la Ciudad los días siguientes: 20, 21, 22 y 23 (de octubre), tenían ya cercada los Comisarios la Plaza que llaman de Abajo o de S. Francisco (que, dicho sea de paso, es la misma que en fiestas de 1680 y 1703 se habilita para tales demostraciones, lo cual indica que funcionó –según las fechas mencionadas- unas siete décadas, aunque falta por agregar algunos otros años en los que probablemente sirvió de escenario la dicha plaza queretana), con tan ingenioso primor y hermosura, que en él la material fábrica delos tablados y exquisitas ideas de la pintura, tuvieron mucho que admiran los ojos, al ver en los cuatro lienzos de la plaza cuanto pudo fabricar el arte, para tener en agradable embeleso la admiración. Los toros que se corrieron, se condujeron de una hacienda del Sr. Marqués, llamada La Goleta. Para lidiarlos, tenía ya prevenido la N.C. diestros toreadores de a pie y de a caballo, a quienes repartió libreas bien costosas, para que aun los toros, conociendo por la librea al nobilísimo dueño que servían, los mirasen con respeto, y no diesen embestida, que no fuese haciéndoles una profunda reverencia. Así se vio: porque como la braveza de estos fieros animales era tan viva, pudieron los toreadores hacer lances de tanto primor, que sin que hubiera desgracia digna de reparo, no embestían vez alguna, que no fuese o para doblar las rodillas a la violencia del rejón, o para quedar del todo muertos: confesando; aunque brutos por las bocas de sus heridas, que el bajar la cerviz, nacía en ellos de un profundísimo rendimiento. Así quedaron corridos los toros aunque muertos: siendo al paso que afortunados los toreadores, desgraciados los toros: pues hicieron el costo sus vidas para un entretenimiento, que, aunque mezclado de sustos y temores, se quedan, por lo común, en amago los sobresaltos, porque la destreza con que hoy se lidian estos fieros animales, hace remoto el peligro y así tolerable la diversión…”

   Un carro tenía 8 pilares, cuatro por cada bando, con 8 ninfas, de aquellas que tienen su vivir y comercio con las aguas. La sexta ninfa era la fuente AGANIPE, que como hija cristalina de la luz, que dio el Caballo Pegaso al Monte Helicón (a cuyo impulso nació corriendo esta graciosa fuente) tenía en la mano al Caballo Pegaso, explicando con él en cuatro pías lo que callaba el cuadrúpedo bruto.

 Con un caballo a Aganipe

la pintan, indicio claro

de que ya al mal temporal

vino el Marqués a caballo. 

   Los sucesos y fiestas fueron bastos, pródigos en grandiosidad y no termina uno cuando ya comienza el otro, sucediéndose las sorpresas de modo intermitente. Más adelante encontramos una LOA. 

Personas que hablan: Una ninfa, Neptuno, La Luna; Acuario, Eolo y Música:

Ninfa               La Competencia termina,

cese pues la competencia,

que no ha de ser anfiteatro,

en donde lidian las fieras,

el que es un teatro festivo

cual pública aqueste Pegma

gloriosos triunfos pregona

la gratitud, que hoy se muestra (…)

 

No delincuente huyendo

de rigores de justicia,

si para gracias lograr

en cúmulo de infinitas,

y sin quebrantar clausuras,

teniendo entrada y salida;

corriendo tan abundante,

que aunque con peso y medida

por calles, casas y plazas,

sin peso van y corridas. 

   Aquel mes de octubre fue el escenario temporal que permitió a los ojos de tantos queretanos afortunados, la dicha de un acto sin parangón. Por ejemplo, el lunes 27 se corrieron toros y el martes, por ser día de fiesta, se representó la cuarta y última comedia de fiesta, del Robo de Helena, con que echó la N.C. una lucida raya de luceros, sacando al margen un crecido número de aplausos y alabanzas. Miércoles, jueves y viernes se corrieron los últimos toros, con la misma felicidad que los antecedentes.

   “Y aunque para divertir el innumerable concurso, que asistió en los tablados los ocho días, que a costa de su vida mantuvieron regocijados estas fieras indómitas, bastaba regar con su sangre la plaza, saciando así el apetito belicoso de la Nación Española. No obstante (los comisarios de fiestas) por mitigar la espinosa diversión con algunos sainetes de paladar más dulce y suave, dispusieron que entre el susto y el sobresalto, que sentían los corazones, al señalar los brutos con las encorvadas puntas las desgracias, tuvieron los ojos al mismo tiempo objeto más apacible con qué acallar los temerosos latidos del corazón, como precursor funesto de los peligros. Para esto se soltaron perros de oreja (o perros de presa) en la primera tarde, con que se vio sin tanta zozobra pelear fieros contra fieras, y usar para herir y defenderse aquellos ardides, que imprimió la soberana Providencia aún en los brutos para la conservación de sus especies”. 

Nobilísima Ciudad

de Crétaro (sic), cuyo sitio

dibuja en Ciprés sus cuadras,

y pinta en campos Elíseos. 

   “Acabáronse las fiestas con loa, y no pudo ser de otra suerte, si en vista de lo que tenemos referido, sentencia sin pasión la ingenuidad. Y si se hojea con cuidado esta Relación, de los 15 días festivos que entretuvieron a la Ciudad, se hallará, que componiéndose de diversión y sainetes tan singulares, resalta luego otra más apreciable singularidad: y es, que habiendo concurrido, llamados del sonoro grito de la fama, innumerables personas, y en mayor número de aquellas, que hacen gala del sambenito que los abate para no guardar más ley, que las que les intima su libertad, llena de libertades, no se experimentó (en el dilatado tiempo de quince días) desgracia alguna, robo, ni acción que sobresaltara el sosegado proceder de la Cristiana Piedad”.

   Hasta aquí con la Relación de fiestas del jesuita Francisco Antonio de Navarrete.

     Finalmente, pero del año anterior, localicé la siguiente relación de fiestas: Isidro Félix de Espinosa. El peregrino septentrional Atlante: … fr. Antonio Margil de Jesús… México: José Bernardo de Hogal, 1737.


[1] José Francisco Coello Ugalde: Relaciones taurinas en la Nueva España, provincias y extramuros. Las más curiosas e inéditas, 1519-1835. México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, 1988. 293 p. facs. (Separata del Boletín de Investigaciones Bibliográficas, segunda época, 2)., p. 124-132. Relación peregrina de el agua corriente que para beber y vivir goza la muy noble y leal ciudad de Santiago de Querétaro, por el Muy R. P. Mtro. Francisco Antonio Navarrete, profeso de la Sagrada Compañía de Jesús. Descríbense las plausibles Fiestas, que dicha Nobilísima Ciudad, como agradecida hizo, al ver logrado tan peregrino, y perenne beneficio: Y dedica este cristalino monumento de su gratitud, a la muy ilustre Sra. Doña María Paula Guerrero Dávila, Marquesa de la Villa del Villar de el águila. Impresa en México con licencia, Por Joseph Bernardo de Hogal, Ministro e Impresor del Real y Ap. Tl. De la Santa Cruzada. Año de 1739. Biblioteca Nacional: R/1739/M3NAV).

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