EL TRIQUITRAQUE. PUEBLA 1872-1873.

ILUSTRADOR TAURINO.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

EL TRIQUITRAQUE. PERIÓDICO FESTIVO, JOCO-SERIO Y DE VARIEDADES, AUNQUE NOS DA NOTICIAS TAURINAS OCURRIDAS EN PUEBLA HACIA 1872 Y 1873, LO HACE EN UN TONO NO MUY AGRADABLE.

    Un periódico casado con la modernidad, deseoso de alejarse de los viejos principios que marcaron a la sociedad, recoge, más bien como un favor que como un servicio, ciertos pasajes taurinos ocurridos en Puebla, entre los años de 1872 y 1873, momentos en que la hermosa ciudad angelopolitana, también padece la reciente muerte del “patricio” Benito Juárez, y la inmediata asunción al poder de Sebastián Lerdo de Tejada. Ambos, impulsaron los principios liberales que transpiran en EL TRIQUITRAQUE, cuyas inclinaciones por dar una completa reseña del movimiento teatral, opacan los pocos, escasos apuntes taurinos, que, además están sometidos a un tratamiento despectivo, donde acusan permanentemente la cultura de la barbarie, como método que los liberales confrontaron con los conservadores, luego de la preeminencia secular de un pasado virreinal que entrañó en la forma de ser y de pensar de la sociedad mexicana, misma que hizo suyas muchas costumbres de ese pasado, y siguió impulsándolas. Es lamentable que no proporcionen más datos sobre fechas, participantes, ganado recreándose, en cambio con los diferentes adjetivos que descalifican este espectáculo.

   En buena parte de los datos recogidos se destila una campaña de desprestigio, confrontada con intentos por crear una conciencia que reconozca en franca visión maniquea, lo bueno y lo malo que han traído a los pueblos, diversiones de esta naturaleza. Pero tampoco deseamos favorecer una posición, sino mostrarla tal y como se orquestó, en el entendido de que no siempre el espectáculo de los toros se ha visto como alimento de la civilización. Por eso es interesante la óptica con que miraron y valoraron esta diversión popular en sitios como Puebla de los Ángeles, ciudad que, años más tarde daría cabida a un movimiento regenerador de gran importancia, puesto que allí se manifestaron buena parte de los cambios en el destino de la tauromaquia, ya no solo mexicana, que hasta entonces –1872 y 1873- seguía siendo eminentemente autóctona, pero no por ello alejada de los principios españoles que la impulsaron. Uno de los principales actores que intervinieron constantemente en la construcción y evolución –quiérase o no- de esta diversión, fue Bernardo Gaviño, quien estuvo en dicho lugar entre los años de 1840, y 1885 impulsándolo, primero desde que participa en la inauguración, tanto  de la plaza del Paseo Nuevo en 1840, como la de San Francisco en 1880.

   Puebla, no escapa a ser uno de los escenarios y sitios de mayor relevancia en la geografía taurina nacional, por lo que los datos que a continuación se presentan, no son más que el mero reflejo de las condiciones políticas que imperan en un país deseoso de todas las mejoras posibles, siendo la “restauración de la república” (1867) el síntoma concreto que alentó aquel anhelo.

   A continuación, los datos que se recogieron de

 EL TRIQUITRAQUE. PERIÓDICO FESTIVO, JOCO-SERIO Y DE VARIEDADES. N° 8. PUEBLA DE ZARAGOZA, ABRIL 8 DE 1872.

 TOROS

    Esta ilustrada diversión hace furor en la ciudad de Puebla de los Ángeles. Se abusa de la libertad de una manera bien triste. Los ciudadanos que precian de filántropos y humanitarios deberían escasear espectáculos tan repugnantes al pobre pueblo, ya que por falta de educación los elige para recrearse, dejando en completa soledad los teatros. El de Guerrero ha tenido que cerrar sus puertas dos tardes de días festivos porque no puede competir con la afluencia que tiene la plaza de toros. ¡Qué idea tan deplorable dará nuestra capital ante el sano criterio de los pueblos cultos!

 EL TRIQUITRAQUE (…) N° 23. PUEBLA DE ZARAGOZA, AGOSTO 21 DE 1872.

 MÁS TOROS

    Nos dicen que estuvieron sobresalientes los que fueron lidiados los días 15 y 18 del corriente. Que la plaza presentaba un campo de batalla: hombres derribados, caballos arrastrando los intestinos, destrozos y sangre por todas partes… Buen provecho.

 EL TRIQUITRAQUE (…) N° 34. PUEBLA DE ZARAGOZA, NOVIEMBRE 1° DE 1872.

 TOROS

 También esta diversión atrae a la concurrencia por las tardes de los días festivos, diciéndose que está sobresaliente el ganado, pero no han podido tener lucimiento por el exceso de la lluvia.

 EL TRIQUITRAQUE (…) N° 37. PUEBLA DE ZARAGOZA, NOVIEMBRE 22 DE 1872.

 TOROS

    Esta perniciosa diversión sigue causando sus estragos, el domingo nos dicen que hubo dos hombres lastimados y tres caballos muertos. ¡Pueblo, pueblo, hermano nuestro, acaba de ilustrarte para que por ti mismo sepas elegir tus distracciones y des al traste con la que te proporcionan los sangrientos espectáculos!

 EL TRIQUITRAQUE (…) N° 40. PUEBLA DE ZARAGOZA, DICIEMBRE 14 DE 1872.

 TOROS

   En la última corrida nos dicen que ocurrió una de aquellas escenas risibles y al mismo tiempo peligrosas que lleva consigo la diversión predilecta transportada de España a la virgen América. Uno de los toros de más fuerza y audacia, salvó la barrera y paseó por la gradería del redondel, en donde no dejó de haber sus estropeados y derribados hasta que un hombre forzudo sujetó de las astas al bicho dominándolo con su fuerza; entusiasmado el público pidió que le dieran el animal y se lo dieron, así como varias galas.

 EL TRIQUITRAQUE (…) N° 42, PUEBLA DE ZARAGOZA, DICIEMBRE 28 DE 1872.

 TOROS

    Estos animalitos sí que siguen en sus trece: en la última corrida nos dicen que pereció un hombre y seis caballos. Es consiguiente la católica y culta diversión con las romerías que habrán visto nuestros lectores; supuesto que están en vigor unas, por qué no lo han de estar las otras. ¡Adelante! ¡Adelante! Para de aquí a un año estará ejerciendo sus altas funciones el salto oficio y las predicaciones de Pedro el Ermitaño ya habrán proporcionado algunas dragonadas por el estilo de la que se verificó hace dos años, en los escombros de la capilla de Dolores, contra diez ó doce inofensivos protestantes que quisieron adorar allí a Dios, según sus creencias.

 EL TRIQUITRAQUE (…) N° 56, PUEBLA DE ZARAGOZA, ABRIL 15 DE 1873.

 TOROS

    Esta diversión sigue desgraciadamente ocupando la atención de no pocos poblanos.

 EL TRIQUITRAQUE (…) T. II N° 15, PUEBLA DE ZARAGOZA, ABRIL 10 DE 1874

 LOS TOROS

    Desgraciadamente volvió á abrirse la plaza en donde se lidian estos animales, y, vergonzoso es confesarlo, así como ha escaseado la concurrencia en el teatro, ha abundado en el sangriento espectáculo. Bien merece este epíteto la corrida del domingo, pues nos han asegurado que hubo hombres y niños lastimados, caballos destripados y los consabidos toros a muerte.

 VISTA PANORÁMICA PUEBLA_Ca. 1900

Vista panorámica de la ciudad de Puebla. Ca. 1900. Col. del autor.

    Como vemos, en ninguno de los apuntes recogidos, existe una visión satisfactoria, que en esos momentos no podía darse, primero porque las ideas liberales se respiran en buena parte de los mentideros de la política y la sociedad. Aún se atreven a andar por ahí más de un conservador que pretende insuflar las pocas llamas de aquel estado de cosas. También conviven con ellos –como uno más de los desacreditados- un buen número de promonarquistas del segundo imperio que apenas unos años atrás quedó derrocado con la última jornada, la del “Cerro de las Campanas” en junio de 1867. Y si a todo esto se agrega el fuerte impacto que genera y seguirá generando por algunos años más, la prohibición impuesta a las corridas de toros en la ciudad de México, a partir del 28 de noviembre de 1867, pues entonces nos encontramos con que existe un verdadero propósito de hacer menos un espectáculo que de modo discreto primero; disimulado más tarde; y luego declaradamente abierto fue permeando en el gusto de los aficionados poblanos, quienes por ese entonces contaban con la plaza de toros del Paseo Nuevo, y a partir de 1880 con la de San Francisco, inaugurada por Bernardo Gaviño, en la lidia de ganado de Santín.

   En el estado de Puebla, como puede verse, se hizo caso omiso de la disposición que solo afectaba a la capital del país, y aunque por algún tiempo las autoridades poblanas hicieron suya esa medida, definitivamente se convencieron de que no funcionaba, por lo que poco a poco fueron cediendo al pulso que como buen punto de beneficio otorgaban las corridas de toros, mismas que recuperaron el paso, hasta llegar al punto de las normales condiciones.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo ILUSTRADOR TAURINO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s