CRÓNICA SOBRE ALGUNAS COSAS VISTAS y NO VISTAS. LA NOVENA.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

    Habiéndome ocupado de las ausencias de tres grandes: Gelman, Fonz y José Emilio Pacheco, no quise mezclar tan profunda como delicada circunstancia con la de otras ausencias, las que percibimos ayer, en la plaza de toros “México”, precisamente cuando debe mencionarse el hecho de esa ausencia de bravura, casta y codicia de parte de un encierro disparejo en presentación que fue enviado desde las dehesas de Villa Carmela. Ausencia, también la de Rodolfo Rodríguez “El Pana” que, con despedida anunciada, todo quedó en “correr un tupido velo…” ante la discreta, discretísima, desafortunada comparecencia del tlaxcalteca, quien habiendo llegado a la plaza en olor de santidad, salió de la misma bajo el manto de un silencio cargado de penas. De un José Antonio Camacho “Morante de la Puebla” que dio la impresión de haber acudido a la plaza más a fuerzas que de ganas y apenas cubrir el expediente con este o aquel detalle, sin ir más lejos, con un lote que adoleció de casta y presencia. No merece más apunte que su aparición con nombre y apellido en el cartel, que no se correspondieron con la expectación habida hacia su persona y su quehacer como torero artista, ausente también en la plaza.

   Quien demostró sus amplias capacidades fue “Joselito” Adame.

   Personalmente no me quedo con la idea de que su primer ejemplar, de Villa Carmela se hubiese estrellado en el burladero, habiendo quedado inútil para la lidia, bastando para ello un derrote que no era suficiente motivo para tan lamentable desenlace. Desde su salida, que se vio precedida de un sospechoso movimiento en el callejón, y donde los dos subalternos colocados en el burladero a la izquierda del de “Matadores”, parecían recibir la orden precisa de algo que parecía venir de un mensaje cifrado, culminaron con aquella pretensión de hacerle daño al segundo de la tarde. Pero desde que salió, su cornamenta ya era motivo de sospecha. Se trataba del N° 149, “Siempre alegre” de nombre, ejemplar cuya imagen no apareció por lo menos en el Programa de mano. Al encontrarse en el ruedo, una oleada de extrañas reacciones llevó a este ejemplar, que por cierto “se comía” el capote de “Joselito” Adame, el cual tuvo que lancear a la verónica con cierta rapidez, lo que redujo el rango de posibilidades en ser él quien atenuara aquellas ciegas embestidas, rematando dignamente su primer saludo en la tarde. De ahí que plantee la siguiente pregunta: ¿Podría pensarse que ese “toro” ya había rematado en el cajón, en los pasillos o en el “Calentadero” de tal forma que hubo un primer amago, lo cual causó la primera “fractura? Cambiado con la rapidez del caso, vino a sustituirlo un ejemplar de “Montecristo”, que terminaría rajándose y haciendo cosas de manso, fue el elemento para que de nuevo, “Joselito” se prodigara con el capote, ahora para afirmar su posicionamiento en el lugar que viene ocupando, hasta el punto de rematar con un intento de “larga cordobesa”. Lástima por lo poquito que le faltó para culminarla como marcan los cánones. En ese sentido, la que desplegó José Antonio Ramírez “El Capitán” en 1977 sigue siendo la última aquí representada, siguiendo al pie de la letra de lo dispuesto por los dictados que impusieron su padre, “El Calesero” y de ahí hasta Rafael Molina “Lagartijo”, uno de los primeros en ejecutar lance tan singular, del que también se unió al prodigio Rodolfo Gaona.

   Y “Joselito”, en el sitio en que se encuentra, demostró sus amplias capacidades, en donde se metió a la bolsa a esa media plaza que habitaba en tales momentos. Acaso, si hay que reprocharle algún punto sin corregir, pueden estar en sus afanes los de pulir su colocación entre pase y pase, evitando “pasos entre los pases”, o hacer de las series de pases de muleta collares caudalosos capaces de conmocionar a cualquier afición. “Joselito” gozó con la fortuna de concebir una faena construida bajo el equilibrio de las condiciones que iba ofreciendo el sustituto, quien poco a poco encontraba en las tablas su mejor refugio. Hasta allí fue Adame y, con la capacidad de su torería en plenitud, citó con una espada bien templada, esperó la embestida del bovino y mató “recibiendo”. La espada quedó un “pelín” más abajo, aunque con la suficiente dosis para entregarse en breve. En los tendidos, estalló la emoción, ondearon los pañuelos y desde el palco, renuente y caprichoso al principio (vicio que deberá evitarse), se otorgaron dos orejas bien, muy bien merecidas, aunque no el arrastre lento, pues no hubo acumulación de condiciones notorias con que premiar aquella su lidia.

   En el sexto de la tarde, y no en un quite, que los quites se realizan en caso de que la cabalgadura y el varilarguero se expongan a un peligro o un tumbo, simple y sencillamente realizó un lance que hacía mucho tiempo también se encontraba ausente. Me refiero al “quite de oro”, ese que Pepe Ortiz le dio vida justo en una época en que realizar el quite, era cosa común, de ahí el lucimiento implícito que se ejercía en suertes cuya exposición obligara a los matadores no sólo a participar, sino a enriquecer el bagaje de lances taurinos.

JOSELITO ADAME EN LOGROÑO_21.09.2013_FOTO_EMILIO MÉNDEZ

Joselito Adame, el “Quite de oro” interpretado en la plaza de toros de Logroño el 21 de septiembre de 2013. Fotografía de: Emilio Méndez.

    Y mientras contemplaba un paradigma de la belleza, mientras se encontraba prácticamente junto a mí la mujer más hermosa que estuvo ayer en la plaza (en mi vida he tenido el encuentro -cerca del paraíso- con otros dos paradigmas, uno en Salamanca, España y otro en la persona de Rosana Fautsch), esto consolaba de alguna manera mis tribulaciones mientras llegaban rumores de las tristes palabras con que se anunciaba esa otra ausencia, la tremenda ausencia de José Emilio Pacheco, en tanto “Joselito” se iba de la plaza en andas por una masa humana ajena de aquel dolor. Mientras Rodolfo Rodríguez y “Morante de la Puebla” también se iban ausentes del coso capitalino…

27 de enero de 2014.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo CRÓNICAS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s