LA IMPORTANCIA y LA ESENCIA DE CIERTAS “MINUCIAS” TAURINAS (VII).

CURIOSIDADES TAURINAS DE ANTAÑO EXHUMADAS HOGAÑO. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

    Toca en esta ocasión, traer hasta aquí las notas escogidas, que corresponden a varias épocas de nuestra historia taurina, pero que no por ello nos ponen frente al dilema de qué hacer con cada una de ellas, cuando precisamente cada una de ellas nos es útil en la medida en que su contenido sirve para entender, de mejor manera la circunstancia en que se encuentran involucradas. Puede entenderse además que varios de los periódicos que fueron consultados no tenían, entre su línea la de apoyar el espectáculo, de ahí que incluso la redacción de tales textos conlleve ese propósito, lo cual complica aún más los significados de su deliberada intención por alterar, voy a decirlo en su término más correcto, la escena misma de los hechos narrados. En otro sentido, puede percibirse que todavía no está plenamente maduro el propósito de destinar una sección específica para las corridas de toros, síntoma que vendrían a surtir efecto en cuanto la agencia de Julio Bonilla, esto a partir de 1885, comenzó a distribuir en forma mucho más organizada ese tipo de información a la prensa nacional e internacional, sistema que se mantuvo hasta el año de 1909, concluyendo abruptamente con la muerte del propio periodista veracruzano. Por supuesto, lo que hoy se presenta deja ver que se cumple con aquel viejo dicho muy mexicano de que “hay de todo, como en botica”.

PAPELERÍA_EL ARTE DE LA LIDIA_2

De la Colección que pertenece al Museo Taurino Mexicano.

Responsable: Lic. José Antonio Carmona Niño.

 EL DIARIO DEL HOGAR, D.F., del 4 de septiembre de 1885, p. 2:

NOTICIAS TAURINAS

   Algunos periódicos de la capital, han dado como cierta la noticia de que el arrojado primer espada mexicano Ponciano Díaz, que últimamente ha trabajado en algunas plazas de la Frontera, al lazar un toro en el redondel taurino de Durango, había quedado mutilado, perdiendo dos dedos y la palma de la mano. Podemos asegurar que la desgracia que le pasó al aplaudido diestro no es de riesgo y que está útil para seguir matando toros con el aplomo y valentía que él acostumbra.

 EL DIARIO DEL HOGAR, D.F., del 7 de enero de 1883, p. 5:

Contestación terminante.

   Dice nuestro colega “La Luz” de Toluca:

   “El Correo del Lunes” publica en un suelto de gacetilla, lo siguiente:

   “Escándalos.-Siguen cometiéndose en la plaza de toros de Toluca. El gobierno local tolera las corridas, porque el empresario de ellas paga una fuerte contribución. Algunos toluqueños desean saber a qué ramo del presupuesto ingresan dichos fondos”.

   En contestación, diremos al expresado colega, que están permitidas las corridas de toros en el Estado, según decreto núm. 13, de fecha 20 de Abril de 1874, el cual está vigente; en virtud de la ley de presupuestos del año fiscal actual, fecha 2 de mayo de 1882, en su fracción 9ª señala la cuota de veinticinco pesos por cada corrida de toros, y por consecuencia ingresa al fondo común del erario del Estado, y su distribución puede encontrarla El Correo del Lunes en los cortes de caja que publica la Tesorería general en nuestro periódico, mensualmente.

   Creemos con esto dejar contestado el párrafo relativo.

 El Monitor Republicano, D.F., del 19 de diciembre de 1875, p. 3, aparece el siguiente aviso:

Corrida de toros.

   Esta tarde tendrá lugar en Tlalnepantla esta famosa aunque bárbara diversión. Se lidiarán unos bravísimos toros de Guatimapé, Estado de Durango; son toros de la tierra del gobernador Hernández y Marín, que gusta de llamar al toro de la revolución y no aguantar la cornada; son toros grandotes, de aquellos que suelen dar mucha guerra.

   Dice la fama que los toros de Guatimapé son más bravos que los de Atenco; figúrense vdes. qué tal serán.

 EL DIARIO DEL HOGAR, del 5 de mayo de 1885, p. 2:

La corrida de toros del domingo.

   Ante una regular concurrencia, tuvo lugar el domingo pasado la tercera corrida de la temporada, anunciada por la empresa de la plaza del Huisachal.

   La novedad de la tarde consistía en la presentación por primera vez en México, del notable taurino Juan León (a) el Mestizo, y de la suerte de banderillas a caballo que debería ejecutar el antiguo Ignacio Gadea.

   Los toros de San Diego de los Padres no fueron de los mejores; pero sin embargo, no por eso dejaron de prestarse a las suertes taurinas.

   El nuevo torero cumplió a satisfacción del público, lo anunciado en el programa. El Mestizo, con un valor y maestría admirable, ejecutó con el primer toro, la difícil y arriesgada suerte de colocar un par de banderillas dando el quiebro metidos los pies en un aro de diez pulgadas. En el segundo toro, con el propio valor y arrojo, dio a conocer por primera vez en la República, el atrevido quiebro con la capota, el cual consiste en esperar al bicho a una gran distancia y darle el cambio con la capota sin dejar el diestro su posición y no pararse. En el tercer toro lució admirablemente su destreza, pues capoteó al bicho de la manera más magistral y elegante. En fin, todas estas suertes, jamás habían sido presenciadas en México.

   Excusamos decir a nuestros lectores, el furor y efecto grandioso que causó el torero Juan León con sus difíciles y nuevas suertes en el toreo mexicano. Dianas, sombreros, dinero, puros y entusiasmo sin límites en todos los departamentos de la plaza, de tofo fue objeto el nuevo diestro.

   La empresa del Huisachal ha hecho una buena adquisición, y estamos seguros de que el Mestizo es el torero que tiene que gustar más en todas las plazas de la República.

   Ignacio Gadea estuvo poco feliz en las banderillas a caballo, pues la yegua que sacó al redondel no le ayudaba a la suerte por su inquietud y mucho brío. Al colocar el único par de palos, fue cogida y herida por el bicho de la manera más lastimosa. Este bonito animal llamado la “Sombrilla” es propiedad del Sr. Cuevas, propietario de la plaza del Huisachal.

   La corrida terminó a una buena hora, y el público regresó a México complacido. En los wagones no se hablaba más que del Mestizo.

 EL DIARIO DEL HOGAR, del 11 de julio de 1885, p. 3:

Gran corrida de toros.

   En la tarde del día de mañana deberá tener lugar en la Plaza del Huisachal, una gran corrida de toros, lidiándose por una bien organizada cuadrilla la mejor ganadería de la República.

   La cuadrilla que se presentará esta tarde en el redondel del Huisachal es la que dirije el valiente diestro Francisco Gómez “El Chiclanero” acreditado primer espada que últimamente ha causado gran alboroto en el público de Guadalajara, donde ha trabajado una larga temporada.

   A no dudar, al espectáculo taurino de mañana acudirá una numerosa concurrencia, supuestas las muchas simpatías que goza en México el amigo “Chiclanero” y sus compañeros de  lidia Rebujina, Cuquito, Frasquito, Candela y Tovalo así como los arrojados picadores mexicanos Santín y los afamados de la Hacienda de Atenco.

   Del ganado que deberá jugar, no se puede pedir más, pues está probado que en ley y bravura, no existe raza en la República que los aventaje.

   A los toros pues, que la corrida de mañana promete ser de gran efecto para los numerosos aficionados al arte de Cúchares y Pepe Hillo.

   En nuestro número del martes próximo publicaremos la revista de esta corrida de la cual, queda encargado el cronista taurino “Gadea”.

 LA BANDERA DE JUÁREZ, D.F., del 23 de diciembre de 1872, p. 3:

SOBRE TOROS

Dice un periódico de Puebla:

   “En la última corrida nos dicen que ocurrió una de aquellas escenas risibles y al mismo tiempo peligrosas, que lleva consigo la diversión predilecta trasportada de España a la virgen América. Uno de los toros de más fuerza y audacia, salvó la barrera y paseó por las graderías del redondel, en donde no dejó de haber sus estropeados y derribados, hasta que un hombre forzado sujetó de las astas al bicho dominándolo con su fuerza; entusiasmado el público, pidió que le dieran el animal, y se lo dieran, así como varias galas”.

 EL TELÉGRAFO, D.F., del 30 de septiembre de 1881, p. 3:

PARA LO QUE SIRVEN LOS GENDARMES.-Dice nuestro apreciable colega La Libertad, que en la corrida de toros del último domingo, un otor saltó la valla y la contravalla de la plaza del Huisachal llegando hasta las lumbreras, pero que un gendarme logró con su garrote contenerlo, y evitar desgracias personales.

   Ya dará el toro buena cuenta de sus conatos de homicidio en la comisaría respectiva.

 EL NOTICIOSO, D.F., del 12 de mayo de 1894, p. 3:

Un príncipe torero.-Bajo este rubro se ha dicho que un nieto del Emperador Iturbide debutó en Morelia como aficionado a los toros, y que había decidido dedicarse al arte de la tauromaquia.

   El Sr. Fernando Iglesias Calderón, pariente de dicho Emperador, publica una carta, en la que dice que el Sr. Iturbide, de Morelia, no tiene parentesco de ninguna especie con la Familia Real.

 EL NOTICIOSO, D.F., 12 de mayo de 1894, p. 2:

RIÑA ENTRE PONCIANO DÍAZ Y UN MÚSICO. ESCÁNDALO EN UNA PLAZA DE TOROS.

   Nos dicen de Matehuala, San Luis Potosí, que Ponciano Díaz dio en la Plaza de Toros de aquella población, una novillada. Hasta aquí, muy bien; pero según parece el popular primer espada, que había tomado más de lo que un torero debiera, y que no las tenía todas consigo, si ustedes quieren por razón de lo primero, instó al banderillero Antonio Vanegas para que, no atreviéndose Ponciano, matara al toro.

   Vanegas, tan intrépido como poco diestro, tomó los trastos, fuése derecho al bicho y no solo no lo mató, sino que dando al cornúpeto una oportunidad de que sucediera precisamente lo contrario, se dejó coger en la ingle izquierda, infiriéndole el bruto una herida grave.

   Como era de esperarse, esto dio lugar a que se entusiasmara (¡) el público y a que alguno de los concurrentes gritara que Ponciano tenía miedo, lo que, por cierto que pudiera haber sido, no impidió que el matador subiera a las gradas, y como ni sabía quien había lanzado la ofensiva opinión, ni buscaba quien se la hiciera sino quien se la pagara, la emprendiera a bofetada limpia con uno de los músicos que formaban la murga, disque encargada de solazar al respetable público.

   Y, cosas del mundo, el músico fue a dar a la cárcel y Ponciano se quedó tan fresco…

 EL NOTICIOSO, D.F., del 3 de junio de 1894, p. 1:

   Hoy, según dicen los periódicos, matará toros en Guanajuato el popular diestro Ponciano Díaz y muy pronto lo tendremos en la plaza de Mixcoac.

   Aquello sí va a ser Troya, el día que se nos presente el célebre banderillero a caballo.

   Ponciano es el ídolo de nuestro pueblo y yo conozco fanático poncianista, que por su adoración al diestro no pone a sus hijos más nombres que Ponciano o Ponciana; su casa, pues, es un poncianaje ilimitado. ¿Y las paredes? Ponciano matando, Ponciano de charro, Ponciano poniendo banderillas a caballo, a pie, en silla, por todas partes Ponciano.

 CONTINUARÁ.

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