A PROPÓSITO DEL TRIUNFO DE IGNACIO GARIBAY.

A TORO PASADO. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE. 

   Acaba de actuar una vez más el diestro mexicano Ignacio Garibay, en esa ingrata e inmoral circunstancia en la que la actual empresa capitalina intenta agotar contratos, ofrecidos a un conjunto de toreros marginales, que con muy pocas actuaciones durante el curso de 2015, apenas pudieron levantar cabeza. El caso de Garibay es otro de ellos, pues ha regresado a la plaza “México” habiendo participado apenas en cuatro festejos (Ciudad Juárez, Zacatecas, Juriquilla y San Luis Potosí). Aún así, pudo ser capaz de obtener un triunfo que confirma sus capacidades. El 5 de febrero del año 2000, este buen diestro, tuvo oportunidad de participar en el festejo de aniversario de la plaza de Insurgentes, alternando con Eulalio López “El Zotoluco”, Enrique Ponce, Julián López “El Juli”, quienes en conjunto se las entendieron con un encierro de Xajay. Comparto con ustedes la crónica que, “a toro pasado” elaboré por entonces. Espero sea de su agrado, como espero que en esta ocasión se le haga justicia al torero nacido en esta ciudad de México un 24 de febrero de 1975.

ignacio-garibay

Disponible en internet enero 4, 2016 en: http://www.las-ventas.com/noticia.asp?codigo=3957&codigo_seccion=16

CONTRADICTORIOS Y EXTRAÑOS COMPORTAMIENTOS A UN MISMO TIEMPO. REVISIÓN AL QUEHACER DE PABLO HERMOSO DE MENDOZA, MANUEL CABALLERO E IGNACIO GARIBAY.

   De manera extemporánea escribo mi reflexión sobre los últimos dos festejos, con los que también culminó la temporada 1999-2000 en la plaza de toros “México”, ciclo que dejó a su paso desaliento, al grado de pensar que toda esperanza sobre la honestidad de la fiesta está perdida.

   En un país donde la cultura de la corrupción gana adeptos y sus métodos van siendo cada vez más finos, voraces, con una capacidad de destrucción sutil pero segura, ¿qué se puede esperar en el ámbito taurino, donde se encuentran incrustados todos esos elementos?

   Me dirán: ¡Qué poco optimista anda usted! Si la lucha o la cruzada por la dignificación siempre ha marchado. Desde luego, hay que reconocer esfuerzos aislados como los que se vienen dando en Mérida, Guadalajara y uno que otro en la capital del país. Sin embargo no son significativos frente al crítico panorama que construyen fuerzas oscuras encabezadas por empresarios, toreros, ganaderos e incluso prensa coludida que se unen en un frente común, similar a un territorio amurallado donde van a estrellarse los intentos siempre inútiles de los que para ellos, son sus enemigos públicos. Esto es: aficionados, comisiones y autoridades taurinas, o leyes y reglamentos, como instancia legal de lenguaje ambiguo, que termina beneficiando a aquellos por encima de estos.

   ¿Hasta cuándo caminará a nuestro lado esa deseada estabilidad si los cimientos de su enorme estructura se encuentran en terreno inseguro?

ignacio-garibay-t

Disponible en internet enero 4, 2016 en: http://www.las-ventas.com/noticia.asp?codigo=3957&codigo_seccion=16

   Demasiado romanticismo nefasto, nos abruma y nos ciega. Deseamos la utopía, una realidad que no existe, mientras repudiamos el sórdido escenario de lo desagradable que, casualmente “aprobamos” con nuestra complicidad a la hora de asistir, consintiendo todo lo que pase durante el desarrollo de una corrida.

   Contradictorios y extraños comportamientos a un mismo tiempo.

   De lo destacado en las dos corridas con que se celebró el 54 aniversario de la plaza de toros “México”, debemos entresacar tres actuaciones por demás sobresalientes: la de Pablo Hermoso de Mendoza, Ignacio Garibay y Manuel Caballero, ya que ni Jorge Gutiérrez, Enrique Ponce y Eulalio López “El Zotoluco” pudieron desplegar lo mejor de su discurso taurino. Meros esbozos.

   La contundencia y maestría de Pablo Hermoso de Mendoza reflejó el grado de calidad a que se elevó el día cinco de febrero. Para empezar porque no permitió que interfirieran en su quehacer con eso de “escogerle” ganado a modo, sino que él mismo lo hizo para evitar el proteccionismo de una empresa cada vez más enferma de poder, pero también con fuerte putrefacción en sus entrañas. Cuando el mando es capaz de controlar todo -incluso, lo que se relaciona con toros-, no hay quien pueda con un protagonista quien de verdad quiere dejar testimonio de sus hazañas.

   La perfecta coordinación entre el caballero navarro y su cuadra torera, garantizaron un espectáculo digno, limpio de toda mácula y empañamiento. En el quehacer de Pablo Hermoso, debe hablarse de una audacia capaz de enfrentar la consolidación absoluta que han establecido por años “caballeros en plaza” tales como: los Domecq, los Peralta, Vidrié o Moura. De cualquier manera, Hermoso de Mendoza ostenta un sitio de privilegio que tendrá que mantener bajo un estricto método de guerra, infranqueable a cualquier ataque o embestida con todos aquellos a quienes reta y enfrenta. Es su quehacer a caballo, una plástica tauromaquia moldeada conforme los tiempos que se viven, donde ya no solo se habla de competencias. También de mercados, bolsa y cotizaciones. En su corta trayectoria es un maestro consumado, dueño de un control absoluto, suficiente para efectuar el difícil diálogo entre caballero, cabalgadura y toro, mismo que termina proyectándose en otro, complementario, cuya respuesta -siempre afirmativa- proviene del público.

   Arte del rejoneo, a cuyo paso varias veces centenario, se han visto las más diversas expresiones, llega hoy sintetizado en el maravilloso despliegue que Pablo disfruta, hasta el extremo de convertirlo en el Caballero Don Pablo Hermoso de Mendoza, capaz de repetir la hazaña de obtener dos orejas y rabo, igual que lo hizo Carlos Arruza –rejoneador- en 1966 en el mismo escenario capitalino.

   Manuel Caballero, aunque originario de Albacete, España, no es heredero de esa denostada tauromaquia de Dámaso González, a quien se le etiquetó peyorativamente como “albañil del toreo”. Puede serlo, en todo caso, cuando en sus inicios era uno de los diestros solicitados para enfrentar las corridas duras, rechazadas por las figuras consagradas.

IGNACIO GARIBAY_ALTOROMÉXICO.COM1_04.01.2016Disponible en internet, enero 4, 2016 en:

http://altoromexico.com/2010/index.php?acc=galprod&id=4384 / Fotografía: Sergio Hidalgo.

   Caballero ha venido a México precedido de grandes triunfos españoles, pero como un torero que se vería eclipsado por Enrique Ponce y Julián López “El Juli”. Y ocurrió lo contrario. Pasada la efímera oscuridad, quien ocupaba el sitial de privilegio era Manuel Caballero, mientras la luz cancelaba y ponía fuera de foco a los dos ases que por ahora, regresarán a su país a consolidarse, en la espera, nuevamente, de su absoluta consagración en nuestros ruedos.

   En el medio, hay una especie que circula con insistencia, y es aquella que argumenta la influencia del son y embestida del toro mexicano, como elemento de afinación en los diestros hispanos, acostumbrados a lidiar y “machetear” con astados de muy diferente condición.

   Aquel llega a las plazas con mayor edad que el nuestro, con un trapío y caja más impresionantes y bien rematados de cabeza. Esto es en la mayoría de los casos. En la lidia, aunque pueden agotarse pronto y caerse con frecuencia también, los de a pie pasan apuros porque desarrollan sentido y la lidia, por consecuencia, es obligada.

   Este se le presenta con una edad sospechosa y su trapío y cajas son más reducidos, al tono de lo que, desafortunadamente nos han acostumbrado aquí. Y de cabeza, insignificantes, al extremo de no poder ocultar la palabra del ganadero que jura, bajo protesta de decir verdad, las nacencias de sus pupilos.

   En juego, abunda una bravura venida a menos, cuyos linderos con la mansedumbre y una nobleza de santo es abundante.

   Así que, bajo estas consideraciones los diestros españoles no tienen mucho que perder. Allí está el caso del “Juli”, quien junto con toda su administración se ha empeñado en jugar con un “toro”, del que ha declarado que son como los que generalmente se lidian en México y así lo hicieron, entre otros, Manolo Martínez.

   ¿Por qué no él?

   Volvamos a la conversación cuyo tema es Manuel Caballero.

   Consciente de esto, aunque haciendo a un lado todos aquellos factores en contra, Manuel ha podido mantener su tauromaquia, gracias a una intensa disciplina donde ha sido capaz de trascender lo mejor de sí mismo, como ser humano y como torero.

   Su discurso fluye igual que los vientos de un mar sometido a una tempestad, dueño de una arrogancia que no ofende pero que se agiganta cada vez que borda con capa o con muleta el rosario de milagros, prodigios mayúsculos que desentrañan la Verónica o la chicuelina, que en tanto lances de frecuente, muy frecuente ejecución por parte de la torería, en sus manos adquieren otra dimensión y otro tiempo.

   Al empuñar la muleta sufre intensas transformaciones y la tauromaquia se eleva (frase que transformo aquí, prestada de aquella conferencia de Carlos Chávez titulada “El arte eleva”). A esos niveles, el público comprende la estatura de su quehacer y lo goza profundamente, pues no hay faena suya con desperdicio. Todas ellas poseen el grado de calidad que un gran torero, sin demasiadas escalas de mercadotecnia ha hecho posible.

IGNACIO GARIBAY_ALTOROMÉXICO.COM2_04.01.2016

Disponible en internet, enero 4, 2016 en:

http://altoromexico.com/2010/index.php?acc=galprod&id=4384 / Fotografía: Sergio Hidalgo.

   Seguro de sus triunfos con la seda y el percal, consuma cada una de sus obras con el uso debido del acero, hasta resultar triunfador absoluto, como ha ocurrido, aquí y ahora.

   Pocos toreros españoles han sido los consentidos de la afición mexicana. Si la afición anda recelosa con Ponce y el “Juli”, parece que se le entregará sin condiciones a Manuel Caballero y lo hará sucesor de Pedro Gutiérrez Moya “El niño de la capea”.

   Llega el turno de Ignacio Garibay.

   Ignacio Garibay es hacedor de un ejercicio espiritual nuevo, distinto y fresco, como digno discípulo de maestros y resultado de sesiones evaluatorias de uno de los encuentros mundiales de novilleros, que como se ve, es y seguirá siendo el mejor método de vanguardia, que se suma a la costumbre de las escuelas taurinas.

   Como puede verse, dos extremos se juntan: mientras la Real Escuela de Tauromaquia de Sevilla ofrecía generosa a dos de sus más adelantados alumnos: Francisco Montes y Francisco Arjona, uno con su “Tauromaquia” (la de “Paquiro” de 1836) y el otro reafirmando al arte del toreo como el “arte de Cúchares”. Hoy, el Encuentro mundial entrega resultados firmes como los de “Jerónimo” Aguilar y del propio Garibay quienes, asimilan y hacen suya ambas concepciones, surgidas de la primera institución académica reconocida desde 1831, adecuándose a su tiempo (las “tauromaquias” no son dogmas que quedan paralizadas o paralicen el proceso y el progreso de este quehacer efímero). Como el fuego, necesita el aliento, para considerarse también como un fuego nuevo.

   Y ese “fuego nuevo” tea-estafeta, llega siendo enarbolado –esperemos que para bien- por Ignacio Garibay, a quien le han dado la “oportunidad” de torear en el punto final de la temporada. Flaco favor le hacen.

   No lo veamos como un daño, pues Ignacio tiene un gran futuro por delante y si le vimos tan buenas maneras en esa forma de expresar el toreo, cortando una merecida oreja, de inmediato tomó el avión para volver a España con la consigna de reafirmar y consolidar su profesión.

   De haberse quedado en el país, ¿su futuro sería igual? Le conviene regresar a la fuente donde se ha forjado para no perder continuidad y no tener tampoco que lamentar la pérdida de tiempo, que en los toreros así como va más de prisa, también es irreparable.

   Garibay demostró un gran aplomo que lo tiene listo para enfrentar cualquier tipo de batalla. En nuevas incursiones por ruedos mexicanos veremos –así lo esperamos- sus adelantos.

23.02.2000

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo A TORO PASADO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s