EL CINE y LOS TOROS. ANALES DEL CINE EN MÉXICO. 1895-1911.

RECOMENDACIONES y LITERATURA. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

 085_EL CINE Y LOS TOROS_2016

Juan Felipe Leal, José Francisco Coello y Eduardo Barraza: El cine y los toros. Anales del cine en México, 1895-1911. México, Juan Pablos Editor, y Voyeur, 2016. 287 p. Ils., fots., cuadros. (Vol. 15: 1908: Primera parte).

Presentación de este libro ocurrida en Morelia, Michoacán, el 21 de julio de 2016. Sitio: Centro Cultural y de Convenciones “Tres Marías”.

    Cuando André Bretón vino a México (estancia del 18 de abril al 1° de agosto de 1938), con objeto entre otras cosas, de dictar varias conferencias, tuvo a bien declarar sobre el hecho de que en alguna de aquellas intervenciones hablaría sobre una “crisis”: la del invento de los procedimientos mecánicos de representación, arguyendo que el invento de la fotografía y el “cinema” fue lo que produjo esta crisis, o más bien el que la llevó a su máximo.

   Reflexiones de este tipo comenzaron a ser despejadas para el surrealista y para muchos otros interesados e investigadores poco más de 20 años después, cuando el 8 de julio de 1960 se funda oficialmente la “Filmoteca de la U.N.A.M.”, adscrita al Departamento de Actividades Cinematográficas, a cuyo frente estuvo por muchos años Manuel González Casanova. “Don Manuel” tuvo a bien incorporar “¡Torero!” en la colección original lo que hoy el Dr. Juan Felipe Leal establece como una cinta en parte ficcional y en parte documental, producida por Miguel Barbachano Ponce y dirigida por Carlos Velo. Tal vez, afirma Juan Felipe Leal “sea la mejor película taurina de todos los tiempos”.

   Con los años, “Filmoteca de la U.N.A.M.” se fue consolidando al grado de que ya establecida del todo en Ciudad Universitaria, sus instalaciones han sido ampliadas y en dos bóvedas con las condiciones de estabilización requeridas para todo tipo de soporte cinematográfico, reposan miles y miles de pies de película que aglutinan en buena medida la historia fílmica de este país de los últimos 120 años.

   Poco a poco fondos y colecciones fueron dando y siguen dándole forma al rico acervo cinematográfico en el que entre otros, los registros taurinos destacan en forma muy particular. Para concebir lo anterior, ha sido necesario el concurso de varios personajes o instituciones cuya participación ha consistido en la donación o depósito de materiales que guardan en esas latas un largo aliento de imágenes que han comenzado a ser motivo de revisión, interpretación y catalogación.

   Entre los forjadores de estas valiosas razones apreciamos a un conjunto notable de camarógrafos o cineastas que, además de dedicar su tiempo al registro “in situ”, lograron integrar colecciones que luego otras personas hicieron suyas compartiendo el mismo principio de la conservación. Allí están, como ejemplo notabilísimo Salvador Toscano, los hermanos Alva, Guillermo Becerril, José Cava, Jesús Abitia, José Pesquera Tuñón y Miguel Contreras Torres. Pasados los años, aparecieron Julio Lamadrid, Agustín Rosas Priego, Vicente Cortés Sotelo, “Paco” Hidalgo, Manuel Reynoso, Samuel Pesado, Daniel Vela, el Dr. Hoyo Monte, Rubén Gámez y Carlos González. Recientemente, ese desempeño lo materializó Julio Téllez García, cuya rica colección he tenido la oportunidad de calificar a detalle.

   Luego, surgieron quienes dedicados a coleccionar casi en forma parecida a la labor de un antropólogo lograron integrar materiales cuya vulnerabilidad por un lado, y el paso del tiempo por otro, amenazaba con que se perdieran inevitablemente un conjunto de rollos que reunían en su interior las más fascinantes imágenes filmadas varias décadas atrás, incluyendo entre otros motivos el capítulo de la Revolución Mexicana, o las fiestas del Centenario en 1910, y luego aquellos años postrevolucionarios que han permitido desvelar momentos clave en la historia moderna de nuestro país.

   Se considera que uno de los primeros en dedicarse a ese propósito fue Edmundo Gabilondo Manguino quien concentró en varias casas de su propiedad infinidad de materiales, hasta el punto de lograr tres grandes colecciones: “Revolución”, “Ópera” y “Toros”. Mi buen amigo Julio Téllez me ha comentado durante varias ocasiones la inolvidable anécdota en que habiendo sido invitado por Gabilondo para apreciar antiguos materiales taurinos, tuvo oportunidad de pasar momentos verdaderamente gozosos donde pudo admirar el arte de Antonio Fuentes o de Rodolfo Gaona. En esas conversaciones, Julio Téllez hace notorias, entre otras imágenes, la exhumación de los restos de Belisario Domínguez, todo ello bajo la gracia de una luminosidad, de una calidad y claridad que desplegaba el cine de aquellos años. Hoy al paso de un siglo cabal, volver a contemplar materiales como los aquí descritos produce emociones encontradas.

   Todavía en estos tiempos que corren no ha sido posible conocer el “Catálogo de obra completa” que valida a la “Colección Hermanos Alva” como una de las más ricas, luego de la de “Salvador Toscano”, que recientemente fue donada por la fundación “Carmen Toscano” a la propia “Filmoteca”, y de la que se encuentra haciendo una valiosa intervención el Dr. Aurelio de los Reyes. Es de destacar aquí la “Colección Manuel Barbachano Ponce”, de la que solo mencionaré más de mil mediometrajes que, bajo el rubro de “Cine Mundial”, produjo entre 1955 y 1973, misma que se encuentra bajo custodia de la “Filmoteca”.

   Indudablemente no puedo dejar de mencionar uno de los más recientes ingresos que enriquecen los tesoros de la “Filmoteca de la U.N.A.M.” Me refiero a la “Colección Julio Téllez García” formada por diversos materiales cuyas fechas extremas abarcan de 1897 a 1972, aproximadamente. Diez rollos que llevan la impronta de los “hermanos Alva” se unen con sus características imágenes en movimiento al fondo de estos personajes. Allí están reunidos toreros de la talla de José Moreno “Lagartijillo”, “Cocherito de Bilbao”, Rodolfo Gaona, “Machaquito”, Antonio Fuentes, Vicente Segura y otras escenas donde apenas es posible apreciar a Juan Belmonte, Eduardo Leal “Llaverito”, a Luis Freg y a un grupo de charros que participaron en uno de los jaripeos con motivo de las fiestas del “Centenario”. Esto sucedió el 15 de septiembre donde se puede apreciar a José Becerril, Anastasio Becerra, Ignacio Lara y José Velázquez.

   Otro reciente ingreso es el de alrededor de 200 latas, sobre materiales que en un principio mandó filmar Antonio Llaguno entre 1913 y 1951, año de su muerte. Dicho proyecto encontró continuidad en su hijo José Antonio Llaguno García quien desde 1951 y hasta 1972 mantuvo la idea de conservar imágenes donde se destaca el comportamiento de los toros de San Mateo. El conjunto de latas fue depositado por el Dr. Marco Antonio Ramírez en la propia Filmoteca.

   Pues bien, y con esto termino, comparto con ustedes estos cuatro discos DVD, resultado de un primer ejercicio que puede continuar en la medida en que la U.N.A.M. apoye una nueva serie pues los materiales taurinos que resguarda dan fácilmente para la producción de otros tantos discos. Ojalá se concrete algún día esta posibilidad.

CUATRO DVD UNAM

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo RECOMENDACIONES Y LITERATURA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s