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INTERESANTÍSIMAS DECLARACIONES DEL DR. JOSÉ ROJO DE LA VEGA EN 1953.

CURIOSIDADES TAURINAS DE ANTAÑO EXHUMADAS HOGAÑO.

 POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

I

   En el patio de cuadrillas de la plaza de toros “México”, ocurrió un casual encuentro que tuvieron el Dr. Javier Rojo de la Vega y Manuel García Santos allá por octubre de 1953. Quedaron para verse pronto, y eso sucedió en una esplendorosa cena. El recordado periodista, ejerciendo el oficio como uno de los mejores habidos en aquellos tiempos, atinaba a preguntarle:

-¿Algunas curas habrá usted hecho en esos tiempos?

   Y la respuesta del galeno no pudo ser otra que esta:

-No pocas. Recuerdo una tarde en la plaza “El Toreo” que tuvimos que intervenir en ¡once cornadas…!

-¡En una sola corrida…! ¿De quien eran los toros?

-De Sayavedra. Pero las cornadas las produjeron dos toros de Quiriceo que salieron de sobreros. ¡Imagínese usted! ¡Una enfermería con dos camas y once heridos en ella! ¡Aquello parecía un campo de batalla…!

-¿Recuerda el nombre de alguno de los heridos?

-Uno fue este Santiago Vega que toreó en la novillada de La Oreja de Plata el otro día en la México. Otro Luis de la Sota. Otro “Terremoto de Tacuba”…

-¿Ninguno llegó a destacar en el toreo?

-El que más lejos ha llegado ha sido Santiago Vega.

   Y así es, en efecto. Las imágenes que nos confirman aquel “campo de batalla” ocurrido la tarde del jueves 28 de agosto de 1941, quedaron registradas en un reportaje gráfico publicado en La Lidia. Revista gráfica taurina, año I, N° 40 del 27 de agosto de 1942, como se verá a continuación:

   Y García Santos, procurando obtener datos de importancia, continuó su “interviú”.

-¿Con qué experiencias y con cual especialización llegó usted al cargo de cirujano de la Plaza de Toros?

-Con la de ser cirujano del Hospital Juárez, donde se practica la cirugía de urgencia ya que a ese Centro van todos los heridos de la Capital.

-Pero la cirugía taurina, ¿no requiere una especialización…? Yo he leído un libro del famoso Dr. Bravo, médico de la Plaza de toros de Madrid (García Santos, debe referirse al Dr. Juan Bravo y Coronado, quien estuvo al frente de los servicios médicos en la plaza madrileña, entre fines del XIX y comienzos del XX) que fue, en el que se demuestra que las cornadas de los toreros requieren una técnica especial para ser operadas…

-Y así es. La cirugía taurina –si vale denominar así a las intervenciones en las enfermerías de las plazas-, es en principio una aplicación de la cirugía de urgencia. Y un cirujano experto en toda clase de traumatologías puede perfectamente operar una cornada. Pero… es cierto que curar las heridas por asta de toro requiere una especialización…

-¿Puede usted citarme un caso concreto?

-¡Cómo no! Recuerdo una cornada enorme de Luis Freg (refiriéndose, quizá a la que el valiente torero recibió 9 de marzo de 1922 por un toro de San Nicolás Peralta). Asistía como invitado –si vale este término-, el famoso Dr. Mayo, cirujano expertísimo. Y le dijimos si quería intervenir en la operación. Se negó.

-¿En qué consiste la diferencia entre la lesión que ocasiona el asta y la que hace otra causa cualquiera…?

-Los aspectos clínicos son distintos. No tiene usted más que ver la forma del cuerno, y tener en cuenta la fuerza enorme que el animal desarrolla al herir. El cuerno penetra en el cuerpo como un proyectil. Reprime la piel –en ocasiones, ¡sin romperla siquiera!- y el orificio que abre constituye una especie de embudo o cono invertido. Luego, las trayectorias que hace por dentro, que a veces son varias… Hay que comenzar por desbridar aunque a los toreros les alarme en principio eso de que se les agrande la herida que traen. Pero es absolutamente necesario para explorar a conciencia y enjuiciar con acierto.

-¿Ha influido la penicilina en las curas maravillosas que ahora se hacen?

-Indudablemente. Pero antes de que se conociera hemos tenido la suerte de operar casos muy graves y eludir el riesgo de la septicemia.

-¿Cuándo la emplearon por primera vez ustedes?

-En la cornada de “Chucho” Solórzano (“El Toreo”, 26 de febrero de 1933, percance que propinó “Lancero” de “Rancho Seco”). Una cornada gravísima, con la vena femoral rota y el peligro de la gangrena gaseosa casi inmediato…

-¿Qué cura recuerda más laboriosa…?

-Una de ellas la de “El Soldado” (“El Toreo”, 22 de noviembre de 1942. El toro se llamó “Calao” y era de “Piedras Negras”). Hubo de ponerle ¡catorce pinzas! Para contener la hemorragia e ir ligando vasos… La de Carmelo (Pérez, en “El Toreo”, la tarde del 17 de noviembre de 1929, por el tristemente célebre “Michín” de “San Diego de los Padres”) también fue muy grave. Nosotros no le aprobamos su decisión de irse a España. Y le recomendamos que si toreara ni se operase. ¿Pero parece que su destino era el de morirse en Madrid…!

-Entonces usted entró a formar parte del cuerpo médico de la Plaza de Toros…

-Exactamente el día 12 de octubre de 1925. El Día de la Raza.

-¿Y el primer torero que usted curó fue…?

-Mariano Montes. Un torero español, lipotímico, con cara de batracio y corazón de león. ¡Si viera usted la pelea que entabló con nosotros para que lo dejáramos salir a matar el toro…! ¡Hasta que se escapó y salió…!

-¿Es frecuente esa decisión de salir a seguir toreando en los toreros heridos;

-Es frecuente lo contrario.

-¿Puedo hacerle una pregunta desagradable? acotaba García Santos.

-La veo venir, respondió impasible Rojo de la Vega.

-¿Se le han muerto muchos toreros desde que es cirujano de la Plaza?

-Muy pocos. (Alberto) Balderas llegó muerto a la enfermería (hecho ocurrido el 29 de diciembre de 1940). Lo inyectamos directamente al corazón y sólo reaccionó unos segundos para quejarse de las piernas. Félix Guzmán murió de una complicación (ello a resultas de la cornada que recibió el 30 de mayo de 1943 en el ruedo de “El Toreo”). ¡Cuando el organismo no solo se niega a reaccionar, sino que además presenta cuatro cilindros de complicaciones o taras fisiológicas… no hay nada que hacer sino esperar el milagro! Este Félix Guzmán dio dos vueltas al ruedo estando herido. Esos movimientos musculares pudieron haber influido en la complicación que sobrevino…

-¿Y “Joselillo”…?

-Ese murió cuando ya estaba curado (se refiere a la cornada que recibió el 28 de septiembre de 1947 en la plaza de toros “México” por el novillo “Ovaciones” de “Santín”). El día en que se le iba a dar de alta. Murió de una embolia. Ya sabe usted que el eminente cirujano francés Dr. René Leriche, maestro universalmente admirado por todos los médicos, ha definido la embolia como “un rayo en un cielo azul”. Y eso es, en efecto.

-¿Puede usted decirme algo más del caso de Félix Guzmán…?

-Que la cornada era relativamente pequeña. Se le trató bien. Igual que en todos los casos análogos. Esto fue un domingo. El martes ya estaba declarada la gangrena gaseosa y con ella la muerte inevitable.

-¿La cornada reciente de mayor gravedad?

-La de Juan Armilla (el 21 de diciembre de 1952 en la plaza de toros “México”, por cornada que asestó “Cañí” de “Rancho Seco”) que fue horrible. Penetrante de vientre llegando hasta la pleura. ¡Un caso tremendo! ¡Y dio la sensación en el público de que no tenía nada porque no se vio mucho aparato y porque él fue a la Enfermería por su pie.

-En general, las cornadas más graves…

-Las de los espontáneos. ¡Los cogen los toros de una manera y les hacen unos destrozos…! Nosotros hemos curado espontáneos con intestinos y epiplón fuera…! ¡No sé cómo hay quien en la plaza se pone del lado de esos infelices que, lo más que logran es eso: Una cornada terrible y… descomponer la lidia sin hacer ellos nada de provecho! (El Ruedo de México. Año IX, N° 120, 22 de octubre de 1953).

II

   La cena demanda que los invitados se sienten a la mesa.

-Vamos a terminar rápidamente doctor: ¿Qué le interesa de la fiesta como aficionado?

-Todo. Pero el toro más que nada. Sin él no habría corridas. Pero ocurre con él como con el perro del Quijote que se le olvidó a Cervantes…

-No entiendo eso…

-Es muy sencillo. Ya sabe usted que del genio de Cervantes no puede dudarse. Ni de su genio ni de sus condiciones de novelista. Y sin embargo… se le olvidó el perro.

-¿Qué perro…?

-Cuando comienza el libro, lo hace con estas palabras: “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua y galgo corredor…” ¿No es así? Pues bien; a lo largo de la obra, salen a relucir la lanza en astillero y la adarga antigua. ¿Dónde vuelve a ocuparse del galgo corredor? Jamás lo volvió a citar. Nunca supimos si acompañó al manchego en alguna hazaña. Ignoramos dónde vivió y dónde murió, porque nada en absoluto nos vuelve a decir Don Miguel acerca de ese perro… Pues eso ocurre a veces con el toro. Que los aficionados van a la plaza sin saber –y sin que les preocupe que es lo peor- de qué ganadería son los toros que se van a lidiar, y luego los cronistas taurinos incurren en el mismo pecado al darle a la pelea del toro una importancia infinitamente menor que la que le conceden a la faena del torero. ¡Y no le digo nada de la injusticia que cometen con él cuando hieren o matan a un lidiador! En esos casos lo califican de asesino, marrajo, pregonao, traidor… Pero yo creo que esto debe ser motivo de otra charla.

-¿Por qué?

-Porque voy yo a incurrir en lo mismo que censuro. En darle al toro poca importancia, al dejar la conversación sobre él para lo último.

-Entonces lo emplazo para una charla acerca del toro de lidia, con destino a los lectores de EL RUEDO DE MÉXICO…

-Y yo la sostendré con mucho gusto… Manuel García Santos.

Disponible en internet en el portal http://www.las-ventas.com/

Toro lidiado en Las Ventas, el 1° de abril de 2018.

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¡ASÍ LUCÍA EL CARRO ALEGÓRICO DE SANTÍN…!

EFEMÉRIDES TAURINAS DECIMONÓNICAS MEXICANAS.

 POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

 Para Eduardo Campos, con mi admiración por su labor de salvamento.

Carro alegórico compuesto por varias cabezas de toros, y un toro completo –disecados todos-, que se movilizó en algún desfile cívico a principios del siglo XX. Toluca, edo. de Méx. Col. del autor.

   Don José Julio ordenó preparar el carro alegórico. Dispuestos, los empleados de la casa y algunos más expresamente traídos de la hacienda, atendieron la instrucción y se dieron a la tarea de hacer lo mejor posible… para presumir las piezas que allí se reunieron.

   Colocaron como se aprecia, la efigie de un toro de cuerpo entero disecado que, a su vez, estaba montado encima de una base de madera en la cual aparecía esta leyenda: “El Garlopo. Raza de Santín. Jugado por El primer espada Bernardo Gabiño (sic) y su gran cuadrilla compuesta de 14 personas. En Puebla, el 28 de marzo de 1880”.

   También se alcanzan a ver –por lo menos-, dos cabezas más y que correspondieron, con toda seguridad, a los toros “Camelio” y “Aguacate”, estoqueados en la plaza “Colón” de la ciudad de México el 3 de marzo y 24 de noviembre de 1889 en la plaza “Colón”, por Carlos Borrego “Zocato” y José Centeno, respectivamente. Quizá estaban también la de “Polvorín”, que Palomar Caro pasaportó en la de Puebla el 10 de abril de 1898 y la de “Cuco”, toro que se lidió el 11 de septiembre de 1898, a manos de Juan Jiménez “El Ecijano” en la de “Bucareli”.

   Todos esos toros pertenecieron a la célebre hacienda de Santín, ubicada en el valle de Toluca y administrada por D. José Julio Barbabosa (21 de mayo de 1858-octubre 3 de 1930).

   Sin embargo, la figura destacada en esa ocasión fue, evidentemente la de “El Garlopo”, uno de los toros que formaron parte del encierro que se envió para la inauguración de la plaza del Paseo Viejo de San Francisco.

   La pieza, acaba de recuperarse, y aún luce tan digna como en aquellos días que elevó la celebridad de Santín, por lo que hoy adquiere un valor muy preciado, lo que seguramente representará la mejor forma de que se conozca algo más sobre el ganado que se lidió durante el siglo XIX.

   En caso tan extraordinario, sólo se sabe de otro más, ocurrido en 1838, con un toro que perteneció a la hacienda de el Astillero, siendo motivo de una curiosa ceremonia, de la cual nos da “santo y seña” la nota de EL COSMOPOLITA, D.F., del 31 de octubre de 1838, p. 4:

AVISO.-Para el jueves 1º del próximo Noviembre, ha dispuesto el empresario una excelente corrida de seis escogidos Toros de los que acaban de llegar de la hacienda de Atenco, con los cuales los gladiadores de a pie y de a caballo, ofrecen jugar las más difíciles suertes que se conocen en su peligrosa profesión. Luego que pase la lid del primer toro, se presentará en la plaza sobre un carro triunfal, tirado por seis figurados tigres el cadáver disecado, pero con toda su forma, y la corona del triunfo del famoso toro del Astillero, que en el memorable día 29 de Abril de este año, después de un reñido combate venció gloriosamente al formidable tigre rey, con general aplauso de un inmenso concurso que sintió la muerte de tan lindo animal, acaecida a los dos días de su vencimiento, como resultado de las profundas heridas que recibió de la fiera; y a petición de una gran parte de los que presenciaron aquella tremenda lucha, así como de muchas personas que no se hallaron presentes, se le dedica esta justa memoria, por ser muy digna de su acreditado valor.

   Este célebre toro, adornado con todos los signos de la victoria y acompañado de los atletas, será paseado por la plaza al son de una brillante música militar, hasta colocarlo sobre un pedestal que estará fijado en su centro; cuyo ceremonial no deberá extrañarse, mayormente cuando saben muchos individuos de esta capital, que iguales o mayores demostraciones se practican con tales motivos en otros países, y que sin una causa tan noble, existe por curiosidad en el museo de Madrid la calavera del terrible toro de Peñaranda de Bracamonte, que en el día 11 de mayo de 1801 quitó la vida al insigne PEPE-HILLO, autor de la Tauromaquia.

   Volviendo a la imagen, puede afirmarse que ese carro sirvió para unirse al desfile que, con toda seguridad conmemoraba el Centenario de la Independencia, esto en septiembre de 1910. Había llovido el día anterior, por lo que el personaje que aparece en primer término, llevando tamaño sombrero de ala ancha, y muy previsor por cierto, cargó con el paraguas por si la ocasión lo requería. Se observa, entre las palmas, gallardetes y demás adornos, una bandera nacional que remata el carromato, lo que habrían significado dos razones: el espíritu patrio, por un lado, y resignificar el hecho de que se trataba de ensalzar a los “toros nacionales”, como llegó a conocerse a los “santines” por aquellas épocas.

   El transporte, a petición del fotógrafo, se detuvo nada más saliendo de la casa de los “Mártires” o casa “Barbabosa”, donde vivieron varios de los integrantes de aquella famosa familia toluquense para obtener la placa correspondiente. Llama la atención el tamaño portón de la casa del fondo, pero también la rotunda tranquilidad de los allí presentes, ajenos al hecho de que en cosa de unas semanas más, estallaría una guerra interna, que todos conocemos como el proceso de la Revolución mexicana.

   Ese conjunto de personas que estuvieron ante la cámara, se sabían fotografiadas, por lo que asumieron la mejor pose posible, con lo que sin imaginarlo, se obtuvo el propósito de perpetuarlos, de ahí que tengamos el privilegio de disfrutar este preciado testimonio gráfico con su peculiar tonalidad en sepia.

   Y así, con “El Garlopo” que remata altivamente la composición, recordamos la célebre efeméride con que hoy se cumplen 138 años de aquella famosa jornada inaugural ocurrida en la plaza poblana.

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BASTA SÓLO LA POESÍA.

PÁGINAS PARA UN ÁLBUM TAURINO.

 POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE

 

EL MILAGRO DE LA VERÓNICA

 A Ernesto García Cabral

 Los brazos pordioseros, como péndulo doble,

arrastran por la arena la comba del percal,

y se diría que avanza con su ropaje noble,

en procesión hierática, un rojo cardenal.

 

Cuentan que la verónica, en bíblico desdoble,

enjuga con el paño la sangre de coral

de una herida de adorno; mientras el pasodoble

se deshoja en el aire como flor de metal.

 

Las piernas, en estacas, para cargar la suerte,

dejan a la cintura la burla de la muerte;

y cuando pasa el bruto, hendiendo el carnicol,

 

Se lleva en los pitones que un leve esguince libra,

hilos de seda y oro, entre los cuales vibra,

pimienta de la fiesta, el reflejo del sol.[1]

 Xavier Sorondo.

Luis Castro El Soldado.

EL CAPOTE DE BELMONTE. 

 

Para Aurelio Pérez y Javier Creixell,

creyentes en Juan y en sus epígonos.

 

(“Y tan alta vida espero,

que muero porque no muero”, Teresa de Jesús).

 

Este capote que implora

la bendición de la muerte

y la convoca en la suerte

queriendo ensanchar su hora,

da una tentación agónica

con la mortal atadura

que mantiene la cintura

presa en su media verónica.

Y en la verónica entera,

determinada en su centro

hacia la muerte por dentro

y hacia la gloria por fuera.

Con su juicio sumario,

la leyenda así lo quiere

y lo convierte a diario

en capote literario

que muere porque no muere.[2]

Manolo González en su presentación.

El Ruedo de México. Año VIII, N° 56. México, 6 de diciembre de 1951.


[1] Xavier Sorondo: ESTAMPAS DE TORERÍA. Dibujos de Carlos Ruano Llópis. Apunte de Ernesto García Cabral. México, Editorial “Polis”, 1942. 47 p. Ils., retrs.

[2] Carlos Fernández Valdemoro (Seud. José Alameda): Seguro azar del toreo. México, Salamanca ediciones, 1983. 92 p. Ils., retrs., facs., p. 29.

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DEL PASE POR ALTO AL “FORZADO” DE PECHO EN FREG y “JERÓNIMO”.

PÁGINAS PARA UN ÁLBUM TAURINO.

 POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE

 

Luis Freg, la tarde del 19 de febrero de 1922.

Jerónimo. 5 de febrero de 2018. Disponible en internet febrero 7, 2018 en:

http://altoromexico.com/index.php?acc=galprod&id=5291. Fotografía: Sergio Hidalgo.

   Para entender lo que ocurre en ese momento es que el torero, evitando tener un aprieto, y dada la forma en como viene el toro, comiéndose materialmente la muleta, es preciso que se coloque rápidamente, evitando un mal momento, pero también la pronta manera de lucirse, de hacer de ese pase –que podría ser de recurso-, pero también de enorme lucimiento, forma honesta de lucha. Búsqueda también para conseguir el triunfo dominando la encendida casta que se percibe en ambas imágenes.

   Con diferencia de casi un siglo, Freg tuvo que someter al toro de Salas que le tocó en suerte. No fue un buen ejemplar. Más bien “mansote” como lo describe Rafael Solana en su crónica, y que además tuvo poder y malas ideas. Siguiendo el hilo de la reseña, “Verduguillo” advierte que a Luis se le notaba incierto, por lo que buena parte de esa faena fue sobre piernas. Parte de ese pequeño detalle se puede apreciar en lo tenso de esos músculos inferiores que sostienen el resto del cuerpo de manera que, para resolver el conflicto, fueron necesarios ciertos recursos guerreros, de combate, a los que estaban acostumbrados muchos diestros de aquella época.

   Debo decir, en favor de Freg, que la “instantánea” le favorece, pues ese pase por alto posee elementos en los que, a pesar de las condiciones ya conocidas, permitió que saliera librado, logrando así, dignamente darle cara a un ejemplar con “algo de guasilla”. Luis Freg, a no dudar, tenía las condiciones de capacidad para esto y más.

   En cuanto a “Jerónimo”, que compareció recientemente en la plaza de toros “México”, ello se debe a mantener su hegemonía, pero también su eficacia como matador de toros que ha logrado acumular al paso ya de un buen número de años que lleva en esto, buscando aún consolidarse como figura del toreo. Camino a ese propósito, nos comparte momentos como el de imagen obtenida por Sergio Hidalgo, en la cual tuvo que rematar alguna de las series, dominando así al de Jaral de Peñas que no fue precisamente un ejemplar fácil, pero que “Jerónimo” entendió gracias a que puso en práctica lo mejor de su oficio.

   La pierna izquierda, la de salida que sirvió para rematar esa explosión del “forzado” de pecho, se reunió en apenas un espacio menor con la pata izquierda del toro en la que este no solo confió todo su peso, sino que además se puede notar el empuje, forzando así la embestida de la que sale con la jeta en alto. De ese momento, que sólo la fotografía nos permite apreciar, hubo un estallido en la arena, del que pudo quedar como resultado una horadación en la que se afirmaba, con toda su natural circunstancia, otro detalle más de la tauromaquia. Es decir, la lucha, la confrontación que no solo fue rematar airosamente la serie respectiva con ese “forzado” de pecho, sino lograr cada quien por su lado, ganar terreno, dominar al otro y así contar con posibilidades de dominio primero. De triunfo después.

   Por lo forzado del momento, es preciso anotar que a “Jerónimo” no le quedó otro recurso que arquear ligeramente el cuerpo, flexionar un poco las piernas, pero dando honesta salida en ese airoso pase “forzado” de pecho que, de tarde en tarde llegamos a ver en estos tiempos.

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OTRO PRODIGIO, AHORA EN MANOS DE “MANOLO” GONZÁLEZ.

PÁGINAS PARA UN ÁLBUM TAURINO.

 POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE. 

El Ruedo de México. Año VIII, N° 56. México, 6 de diciembre de 1951.

   Apenas unos momentos, los suficientes valen para darse cuenta que el cine pudo rescatar la graciosa cadencia de unos lances que, como estos, interpretó “Manolo” González en alguna de sus actuaciones en la plaza de toros “México”, allá por los años 50 del siglo pasado. De esas evidencias cinematográficas, existen apenas algunos momentos, justo la tarde del 25 de noviembre de 1951, cuando tuvo en frente a “Duquesito” de San Mateo. Aquello, ¡fue un prodigio!

   Como antigua embarcación, las velas de esa nave, dejaron acariciarse en lo plácido de algún momento en que, desplazándose por ruta segura, pronto estaría acercándose al puerto de destino.

   El juego de sus manos hizo posible este milagro, el de una “chicuelina”, que no es otra “chicuelina” más, como las muchas que ayer y hoy se interpretaron o siguen interpretándose. La que apreciamos es una escala mayor del lance que aportó Manuel Jiménez, y que dicen algunos ya había sido realizado por “Llapicera”, aquel personaje que encabezó una célebre cuadrilla bufa, la cual actuaba pocos años antes de que el sevillano la tallara como pocos.

   Además, también se sabe que la primera vez que “Chicuelo” la interpretó en nuestros ruedos. Ello ocurrió la tarde del 14 de diciembre de 1924 al toro “Africano” de San Mateo. De entonces acá, es un lance recurrido, sobado, tanto que José Alameda llegó a decir que se le veía hasta en la sopa…

   Sin embargo, la “chicuelina” en su máxima expresión se ve pocas tardes, y “Manolo” González dejó evidencia clarísima gracias a su oficio artístico. El paso de este sevillano por nuestros ruedos no fue del todo afortunado. Aún así bastaron momentos, como este, apenas un suspiro, para quedarse en la memoria, y para siempre.

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CON MANUEL de QUIROS y CAMPO SAGRADO, AUTOR DE OBRA TAURINA EN EL VIRREINATO.

CURIOSIDADES TAURINAS DE ANTAÑO EXHUMADAS HOGAÑO

 POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

  

   Al retomar el tema de la última conversación, lo hago ocupándome de Manuel Quiros y Campo Sagrado (1751-1821). Manuel era hispano, y se estableció en Nueva España hacia los últimos años del siglo XVIII, desempeñando cargos públicos como visitador de la Renta del Tabaco (esto en Oaxaca) pero fundamentalmente era escritor, y un buen poeta, de acuerdo a lo que veremos a continuación.

   Autor de unas cuarenta obras, varias de ellas fueron elaboradas con imágenes y se reconocen como poemarios así como poemas jeroglíficos, lo que ya significa una novedad, si nos atenemos al hecho de que poco más de siglo y medio adelante, Rafael Alberti haría algo muy parecido, ilustrando sus obras literarias.

   Entre lo más destacado de esa labor, se encuentran obras como:

-Comedia titulada “El mayor triunfo del hombre es vencerse a sí mismo”, 1787, censurada por la Inquisición.

-poema festivo para celebrar al ínclito taumaturgo mártir señor San Juan Nepomuceno.

-Colección de varias poesías del arte menor y mayor en obsequio de la Purísima Concepción de nuestra señora la Virgen María (1805)

-La inocencia acrisolada de los pacientes jesuanos. Colección de varias poesías alusivas a la restauración de la Sagrada Compañía de Jesús…

-Religión, rey y patria. La obra poética de Manuel Quiros y Campo Sagrado (en imprenta).

-Descripción del romance mudo que en elogio de nuestra Santísima Madre y Señora Virgen de Guadalupe, dispuso D. Manuel Quiros Campos Sagrado, año de 1784.

   De esta última, debo afirmar que se trata de una de las más curiosas, pues como se ha llegado a considerar, se trata de un auténtico ejemplo de “códice guadalupano del siglo XVIII”, en el que destacan los elementos pictóricos y transcripciones fonéticas que parecían estar en alianza con el tipo de lectura y comprensión que una buena parte de la población en aquel entonces, tendría sobre su entendimiento y relación directa con la religión católica, en particular con la devoción destinada a la virgen de Guadalupe. Tal impreso, uno de los pocos que se divulgaron en la época, estuvo a la venta por medio real.

   Sin embargo, la obra que nos convoca, tiene que ver con ese sentido festivo que caracterizó al autor, y que se refleja en la hasta hace poco desconocida obra titulada: “Pasajes de la Diversión de la Corrida de Toros por menor dedicada al Exmo. Sor. Dn. Bernardo de Gálvez, Virrey de toda la Nueva España y Capitán General. 1786”.

   Gracias a los buenos oficios, tanto de Julio Téllez como de Salvador García Bolio, bibliófilos taurinos muy reconocidos, se publicó en 1988 una edición facsimilar en la que estudian, analizan y se realiza el trabajo correspondiente de paleografía que se materializa en una edición donde podemos conocer a detalle, la forma en que Quiros y Campo Sagrado vio y entendió la celebración taurina donde, entre otros personajes se encontraba el que entonces fue cuadragésimo noveno virrey de la Nueva España.

   El esplendor de las fiestas, durante la última etapa del siglo XVIII, se transportaba a géneros no concebidos. Una y otra celebración, contaban con diferencias marcadas. Del intenso y grande aparato de la anterior se tornaba en el magnífico boato para la siguiente. Aquel espíritu cotidiano de celebrar los motivos de carácter monárquico, fiestas profanas y religiosas, tiene encendida la llama una vez más, en esta ocasión, por motivo de la llegada del virrey don Bernardo de Gálvez a quien, desde el 25 de septiembre de 1785 hasta el 22 de diciembre del mismo año, se dedicaron grandes ocasiones de celebración.

   Respecto a los toros, debe mencionarse que antes de llevar a cabo los que ocurrieron en la plaza del Volador, hubo, como era costumbre “ensayos”, y estos sucedieron en la plaza del Hornillo entre septiembre y octubre, a los que no dejaba de asistir el propio Bernardo de Gálvez. Tales festejos ocurrieron entre desde el 14 de noviembre y hasta el 22 de diciembre, siendo 12 los festejos en aquellas recordadas fechas, donde destaca la actuación de el “Zamorano”, Tomás Venegas “El Gachupín toreador”, y la muy peculiar presencia de “seis mujeres toreras”, con una de las cuales, el ya conocido virrey estuvo bastante “juguetón”.

   Se trata de 127 sextetas escritas en forma muy relajada, donde hasta en 73 de ellas Campo Sagrado se vuelca materialmente al dar “santo y seña” sobre lo ocurrido en aquella ocasión. Me toca la difícil tarea de elegir, y el resultado es como viene a continuación.

13

 

Mostrose Augusto rubio y amoroso

y de Virgo miraba el rostro ameno

gozando sus placeres deleitosa

entre las Glorias de su Indiano ceno

y entonces las Florestas

a su Vi-rey disponen unas fiestas.

 

14

 

A Tauro por los suelos quieren veer

demellándole la hasta venenosa

haziendo de sus ruinas el placer

en la del Bolador Plazuela ermosa

y sin ser nada escasa

en ella miden y reparten Plaza.

 

15

 

A fabricar comienzan su grandeza

los Artífices diestros con esmero

formándola en tal arte y gentileza

que excedieron al Arte y el Madero

pues como cantería

esta dórica Plaza persuadía.

 

16

 

En el recinto ponen vellas gradas

guarnecidas de Bayas primorosas

las que estaban al ayre resguardadas

de todas intemperies rigurosas

pues ni tauro ni fevo

dañar pudieron a ningún Mancebo.

 

17

 

Siguieron las Lumbreras guarnecidas

de preciosos matizes explayadas

donde muchas Personas distinguidas

procuraron tenerlas adornadas

dando envidia el primor de sus colores

al más vello Jardín de ermosas Flores.

 

18

 

Elevaron alo alto sus tendidos

con grande simetría agigantados

de uniformes columnas sostenidos

y de rectas cornizas adornados

formando sus Balaustres sin dar quexas

de verdes esmeraldas muchas Rexas.

 

19

 

Adornados de Alfombras y Tapizes

se vieron sus alturas mui cavales

siendo una Primavera sus Matizes

para ocupar los regios Tribunales

los que bien distribuidos

aqual mas se obstentan de lucidos.

 

20

 

En las sombras el Arte con primor

puntualm.se te vido exejutado

que opacándole a Febo su rigor

dejaron el lugar acomodado

donde muy librem.te

sin incomodidad vido la jente.

 

21

 

Quatro Puertas se vieron en la Plaza

formando los ochavos excelentes

estas con sus columnas y su vaza

con proporciones amplias y eminentes

quedando desahogadas

para entrar y salir por sus fachadas.

 

22

 

Una columna con estraña idea[1]

pusieron de figuras adornada

la q.e de noche convertida en tea

dejó toda la Plaza iluminada

formando el artificio con esmeros

en su iluminación diestros coheteros.

 

23

 

En esta se vio Flora de presente

sosteniendo los cables mui galante

a Vulcano[2] también que fuertem.te

sus Brazos declaraban lo pujante

carg.do el luminar

sin que nadie le viera descanzar.

 

24

 

Apolo y Marte puestos en palestra

a Neptuno y a Júpiter miraron

que opuestos p.r querer todos la diestra

a competensia un sirculo formaron

asiendo en sus ibleos

al publico presentes sus trofeos.

 

25

 

Unas tarjas de octavas Peregrinas

sirvieron a estos Dioses p.a Penas

cuyos metros en letras cristalinas

viva Gálvez dijeron mui ufanas

cubriendo sus lugares

de emblemas de las mas particulares.

 

26

 

Desde el Palacio R.l hasta el tablado

se vido un pasadiso distinguido

por ambos lados de tablas aforrado

y de fuertes umbrales sostenido

para que su Exa.

a la Plaza pasase con su Audiencia.

 

27

 

Comenzó el tribun.l del Virreynato

con Majestuosas sillas de Brocados

las que formaron rejio el aparato

dejando dos lugares separados

que a las Personas Reales

les formaron Fellizes y citiales.

 

28

 

Siguió el de la ciudad al otro lado

de ricas colgaduras guarnecido

de bien bestidas Bancas adornado

que formaron un teatro mui lucido

con vista tan galana

que sus Armas mostró la Corte Indiana.

 

29

 

La Minería con su fachada ermosa

formó su Tribunal q.e fue el tercero

haziendola ala vista deleitosa

la variedad de adornos de su esmero

que con ainco insaciable

un Alcázar formaba respetable.

 

30

 

Siguió el del Consulado mui galante

en el quarto lugar tan reluciente

en Nacares tapizes rozagante

que imbidia dio a Letona lo decente

y el Dios Momo corrido

quedó sin duda al verlo tan lucido.

 

31

 

El Cavildo Eclesiástico dio prueba

de su quinto lugar p.r su grandeza

esto con sus adornos lo subleva

para enseñar al público una pieza

tan regia y respectuosa

que se miró entre seria Sor ermosa.

 

32

 

La Yttre.l Colegiata acompetensia

preparó su cavildo en sexto grado

francam.te explayando la decencia

para no ser en nada señalado

pues con roja prevista

al comun todo deleitó su vista.

 

33

 

El Claustro Doctoral aq.n le toca

el séptimo lugar con gentileza

su estancia la compuso apide voca

tendiendo colgadura con franqueza

donde galan se vido

de Capelos y Borlas asistido.

 

34

 

El Protom.to generoso

al Público mostró sus Maravillas

cuio octavo lugar se vio lustroso

guarnecido de sedas amarillas

que con lucido teatro

al Público le dieron anfiteatro.

 

35

 

Dos lumbreras con Berdes Celosías

formaron Tribun.l al S.to Oficio

que destellando graves alegrías

de suma autoridad dieron indicio

que en el estar cerradas

dieron muestras de ser las señaladas.

 

36

 

En este dieron fin los Tribun.s

que ilustraron la Plaza y sus recintos

declarando los gozos mui marciales

encadenando vellos laberintos

pues todas las Lumbreras

festivas alegraron las Esferas.

 

37

 

Construida enteram.te en sus adornos

fue la Plaza modelo de alegrías

y entapizados todos sus contornos

dieron ala tristeza bateria

pues hizo p.r que save

hazer caver amas de lo q.e cave.

 

38

 

En catorce los Toros comenzaron

de Nov.e del año ochenta y cinco

en este día los gozos se explayaron

y todos pretendieron con grande ainco

el dar aproporcion

con sus avilidades diversión.

 

39

 

En este mismo día en la Mañana

en un Virloche con presteza suma

se vido la Persona mui Galana

del Conde Gálvez q.e como una pluma

volava de la Plaza el pavimento

como las Aves cruzan p.r el viento.

 

40

 

Dos lijeros Bucéfalos tiraban

la Maquina eminente rodadora

en la que dos Personas se miraban

que formando venían nueva Aurora

porq.e sus exellensias

quisieron dilatar sus preeminencias.

 

41

 

Qual Rayo desatado de la esfera

cruzó Nuestro Virrey gallardam.te

dando ala Pleve gozo su Carrera

como así mismo al pobre y al decente

que al veerlo tan humano

consuelo fue feliz del País Indiano.

 

42

 

El Mormollon de gentes ocupaba

la estancia de la Plaza en espesura

ni un pequeño resquicio se encontraba

para poder salir de su apretura

y en tanto lavirinto

se extraviaba la mente y el distinto.

 

43

 

Entró la Tropa con medidos pasos

dando a los parches vozes retumbantes

y al punto despojó los embarazos

por presentarse solo los Infantes

los que mui arreglados

en el partir mostraron ser Soldados.

 

44

 

Quedó por fin la plaza despejada

o por otro bulgar quedó partida

y estado el bullicio sosegada

sus embarazos se miró expedida

y con pasos violentos

fueron tomando todos sus asientos.

 

45

 

Entregada la llave y echa señal

salió una fiera con horrible saña

q.e siega por la ravia se despeña

y entre las corbas puntas se enmaraña

queriendo su desvelo

hazer profundos hoyos en el suelo.

 

46

 

Era de faz sañuda y enojada

etiope por color ancho el pescuezo

en la frente la crin mui enroscada

fornida la anca en serviguillo grueso

con dos puntas triunfantes

que a su testa sirvieron por Turbantes.

 

47

 

Salió del Cozo sentellando fuego

arrebatando del suelo las Arenas

no vio la gente p.r q.e salió ciego

y rompiendo de babas las cadenas

corrió con valor pleno

que pareció de Júpiter y el Trueno.

 

48

 

Tocó al Arma este Bruto vengativo

en medio de la Plaza con fiereza

con ímpetu tan fuerte y tan altivo

q.e asombro dio de veer su fortaleza

dejando obscurecidos

los vientos al bapor de sus bufidos.

 

49

 

Salieron al instante valerosos

unos Mancebos bien aderezados

pretendiendo el herirlo tan ansiosos

que de si mismos quedaron olvidados

pegando Banderillas

por entremedio de sus dos cuchillas.

 

50

 

Reboleando las Capas lo torean

y con agudas Baras se defienden

con diligentes bueltas lo mofean

y con silvos y vozes mas lo encienden

el que qual Can rabioso

a todos les embiste muy furioso.

 

51

 

En fin echa la seña lo mataron

pasándole el pescuezo con la espada

el Pecho y corazón le atravesaron

dejando su fiereza domellada

por que el echo Sangriento

a los demas sirviese de escarmiento.

 

52

 

Cerrose la mañana con seis Toros

jugando p.r la tarde los restantes

y quando aucento Fevo los Tesoros

destelló Flora rayos tan flamantes

que con su Economía

se vio la Noche convertida en día.

 

53

 

Refulgente la Fragua de Vulcano

yluminó la Plaza con presteza

formó de ermosas luzes un verano

p.r q.e México Viera la grandeza

que gozos obstentando

por la Plaza de Toros fue paseando.

 

(. . . . . . . . . .)

 

59

 

El quinze se siguió la diversión

en los términos mismos de aquel día

hubo de fuegos la iluminación

y todo lo demas con vizarria

sin que nada faltase

que tal vez la bugata lo anotase.

 

(. . . . . . . . . .)

 

64

 

Prepararon los Toros al contento

en el día con muchas diversiones

no faltó nada del divertim.to

festivas y amplias sus composiciones

y con nuevos trofeos

por la noche siguieron los paceos.

 

65

 

El veinte y dos siguieron las corridas

de Toros dando al Publico contento

se vieron dos Mujeres aplaudidas

al mirarlas torear con tanto aliento

pues fuertes Amazonas

le entregaban al toro Sus Personas.

 

(. . . . . . . . . .)

 

67

 

En el siguiente dia veinte y tres

las fiestas y los toros prosiguieron

el Loco pegó parches al travez

p.r lo que muchas galas le valieron

q.e con chiste bailando

a todos los Sres. fue alegrando.

 

(. . . . . . . . . .)

 

95

 

Siguiéronse los toros este dia

que cerró la semana placentera

con tanto aplauso gusto y alegría

que de nuevo formó otra Primavera

pues rompiendo Capuces

viva Gálvez dijeron vellas luzes.

 

96

 

Suspendiose tres dias esta corrida

por ser costumbre yá determinada

ley q.e siempre se ha visto establecida

y rara vez o nunca derogada

y así por este medio

se vio la Plaza en confusión y tedio.

 

97

 

Amaneció el Farol p.r el Oriente

de el luminoso Febo rutilante

en el día 28 del presente

repartiendo fulgores mui galante

pues con luz nada escaza

se vellos Rayos se vistió la Plaza.

 

98

 

Enserraron los toros mui temprano

para dar diversión con entereza

toreo gallardam.te el Samorano

y D.n Tomas tambien con sutileza

pues se vieron hazer dos mil primores

a todos los que fueron toreadores.

 

(. . . . . . . . . .)

 

101

 

Sesaron las corridas p.r entonces

hasta el Jueves primero de Diz.e

esculpirse se pudo en duros bronces

el Juvilo tan grande del nov.e

que todo festejoso

se vido de el Invierno Victorioso.

 

102

 

Concluyó la Semana y las corrida

p.r acavarse el plazo señalado

y sin embargo de estar ya cumplidas

quedó todo el comun esperanzado

pidiendo a S. Exa.

dé p.a otra Semana Su licencia.

 

103

 

Ambigua les quedó Su preten.on

hasta que en el acuerdo fuese visto

hizieron todos representa.on

con ancioso deceo siempre listo

declarando oprimidos

estar p.r el presente mui perdidos.

 

104

 

Con corazon benigno y placentero

el Conde Galvez a piedad movido

(atributos q.e son de Caballero)

p.a amparo de el Pobre y desvalido

que como padre amante

ministra los consuelos al instante.

 

105

 

Lograron a medida del deceo

la licencia impetrada francam.te

aconocer se dio p.r el Perceo

que reparte sus gracias igualm.te

con ard.te Tan ard.te Zelo

que socorrer sus ancias es suanelo.

 

106

 

Otra Semana pidieron los perdidos

p.r veer si se miraban restaurados

sus Memoriales fueron admitidos

y a su contento todos despachados

alcanzando la gracia

que anciosos pretendian con eficacia.

 

107

 

Adornaron la Plaza nuevam.te

aun q.e faltaron varios Tribun.es

no por eso dejó de estar decentte

ni quedaron los huecos desiguales

pues formando tendidos

gallardam.te quedaron mui lucidos.

 

108

 

Conttó el Diz.e diez y nuevo dias

en los q.e las corridas comenzaron

volvieron a nacer las alegrías

que felism.te todos observaron

con gozo tan prolijo

que todo fue placer y regosijo.

 

109

 

Torearon este dia quatro Señores

sin que de nadie fueran conocidos

los Muchachos torearon con primores

q.e en Granadas estaban escondidos

pues improvisamente

en la Plaza los vio toda la gente.

 

110

 

Cerrose el dia con toda diversión

satisfaciendo al Publico puntual

huvo ala noche la iluminación

siguiéndose el paceo mui marcial

con eminente traza

que se vio echa Pénsil toda la Plaza.

 

111

 

En el veinte lo mismo aconteció

toreando los Muchachos y Sres.

su Exa. las galas lestiró

en Bandas y Mascadas superiores

quedando victoriados

los que a torear salieron de tapados.

 

(. . . . . . . . . .)

 

113

 

La tarde del veinti uno fue un regalo

al veer la diversión tambien trazada

pues pusieron en medio un alto palo

que se quedó la vista embelesada

y aunq.e se opuso Febo

no le pudo quitar nada del zevo.

 

114

 

De monedas de Plata guarnecido

y de Sombrero y Capa fue adornado

liveral para todos y aplaudido

el capote que estava galoneado

pues pretendió el anelo

el Suvir asta lo alto con el buelo.

 

115

 

Con presurosas ancias fugitivo

suvió con mil trabajos temeroso

un pobre con deceo tan activo

que a los pies les puso alas presuroso

y estando ya en su altura

mostró con el Sombrero su ventura.

 

116

 

En fin con infinitas diversion.s

la tarde concluyó mui apacible

el luminar dio fuego a sus Achones

para quitar la obscuridad temible

aclarando el Trofeo

en el marcial concurso del paseo.

 

117

 

En veinte y dos dio pasmo la grandeza

de un Monte carnaval que fue formado

de Alajas q.e encerraron la riqueza

y de Animales vivos adornados

que al veerlo nada escaso

el Bulgo le nombró Monte Parnaso.

 

118

 

Se compuso de enaguas y Mascadas

capas de ricos Paños de colores

de Plata y Oro todas galoneadas

con Camisas y Fuentes superiores

terneras y Jamones

pabos Pollos Gallinas y Lechones.

 

119

 

Un Almacen al Publico le dieron

amplio p.r las Alajas q.e colgaron

cabritos y Animales le pusieron

que alos Ojos de todos deleitaron

para q.e librem.te

lo pudiera Coger toda la gente.

 

120

 

Entró nuestro virrey en su virloche

mas q.e Alexandro magno en lo triunfante

aventajando de Plutón el coche

al que asombró su curso rutilante

que en rapida Carrera

luminar Convirtió toda la esfera.

 

121

 

Llegose al Monte con gallardo buelo

y con lucida intupida arrogancia

tomó de los que estaban un pañuelo

midiendo vellam.te la distancia

y con franquesa honrrosa

en las manos lo puso de su Esposa.

 

122

 

Jugaronse tres toros y echa seña

con imbension de fuego en el mom.to

innumerable gente se despeña

apretando el Concurso el pavim.to

y muchos apresados

de los Toros salieron rebolcados.

 

123

 

Velosm.te en el Monte se suvieron

haciendo de sus Bienes el saqueo

la Capa p.r en medio la partieron

y los mas se quedaron sin empleo

pues lo que uno tomaba

otro venía y se lo arrebataba.

 

124

 

Finalizó el bullicio con mil penas

p.a algunos q.e inútiles se hallaron

dieron fin con el Monte a manos llenas

todos los que coxer algo lograron

por que hasta la madera

cargaron como cosa mui lijera.

 

125

 

Los toros prosiguieron afugarse

con q.e la tarde dio al placer el lleno

regocijos y gustos fevo esparce

al retirarse para su ancho seno

y cerrando la noche

luzes desbrocha de Letona el Coche.

 

126

 

Toda la Plaza se vido iluminada

de Damas y Galanes asistido

p.r todas partes mui engalanada

que no se vio otra noche mas lucida

por q.e quatro grandas con donaire

viva Galvez dixeron p.r el Aire.

 

127

 

Aquí mi Musa se acaba

pues las fiestas fenecieron

siendo todo lo plausible

lo mas eroico del echo

los Ojos q.e dispertaron

de las Sombras de Leteo

forzosam.te el despojo

haze la noche a su imperio

estableciendo en la Plaza

el mas famoso festejo

dedicado a S. Exa.

con Glorias y pasatiempos

como a tan digno Señor

de este Mexicano Ceno

p.r lo q.e mi corto numen

y mi balbuciente ingenio

viéndose inepto interpreta

el perdon de tantos yerros.

Suplicando mui rendido

a todo el noble congreso

le concedan la dispensa

a tan rudos pensam.tos

adquiriendo solo un Victor

p.a el enunciado objetto

diciendo q.e el Conde viva

de Galvez S.r Supremo

p.a amparo de los pobres

del septentrional terreno

p.r lo que a las Musas pido

sigan canoras diciendo

Viva: Viva: Viva: Vivas.

en los más Altos empleos.[3]

    Recomiendo ampliamente la lectura de este trabajo que, por otro lado se convierte en auténtica delicia literaria.

OBRAS DE CONSULTA

Salvador García Bolio y Julio Téllez García: Pasajes de la Diversión de la Corrida de toros por menor dedicada al Exmo. Sr. Dn. Bernardo de Gálvez, Virrey de toda la Nueva España, Capitán General. 1786. Por: Manuel Quiros y Campo Sagrado. México, s.p.i., 1988.  50 h. Edición facsimilar. (Cuadernos Taurinos, 4).

 

-Descripción del romance mudo que en elogio de nuestra Santísima Madre y Señora Virgen de Guadalupe, dispuso D. Manuel Quiros Campos Sagrado, año de 1784. Consulta en internet, marzo 6, 2018 en:

http://www.editorialgranenporrua.com.mx/catalogo/novedades.phpdescripcion-del-romance-mudo-que-en-elogio-de-nuestra__19.php

-La inocencia acrisolada de los pacientes jesuanos. Colección de varias poesías alusivas a la restauración de la Sagrada Compañía de Jesús por la piedad del católico y benigno rey de las Españas el señor don Fernando VII (que Dios nuestro señor guarde) compuesta por Don Manuel de Quiros y Campo Sagrado. Año de 1816.… Edición, prólogo e introducción: María Isabel Terán Elizondo. Reproducción fotográfica y diseño editorial, Julián Guajardo Esparza. Zacatecas, Universidad Autónoma de Zacatecas, 2016. 165 p. Ils., facs. Consulta en internet, marzo 6, 2018 en:

http://www.iifilologicas.unam.mx/pnovohispano/uploads/novatellus/Paciencia_jesuana_%20Quiroz.pdf


[1] Probablemente se trate del “monte parnaso” o asta que servía para realizar algunos otros divertimentos extrataurinos. (Véanse versos 117 a 124 de esta descripción).

[2] Vulcano: dios de la tierra.

[3] García Bolio, op. Cit., h. 7-42.

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¡TIENE QUE SALIR UN AUTÉNTICO “FIGURÓN” DEL TOREO!

EDITORIAL.

 POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

  

Aunque con entradas como esta, no hay mucho que decir…

    La empresa que maneja los destinos de la plaza de toros “México”, ha hecho el anuncio para una nueva temporada de novilladas, misma que arranca el domingo 4 de marzo de 2018.

   Eso es bueno, evitando así el ayuno a que nos tienen acostumbrados entre el fin de la temporada grande y el arranque de la temporada chica, donde puede haber varios meses de por medio. Sin embargo, quienes solemos acudir a este espacio taurino, tenemos que confesar el hecho de que llevamos años de soportar desaciertos en la administración, sobre todo porque hay una razón de suyo preocupante. Llevamos varios años en los que no sale una auténtica “figura del toreo”, como resultado de que no se empeñan en conseguir no solo ese propósito, sino también atraer a importantes sectores de viejos y nuevos aficionados. La mejor manera de comprobarlo es esa constante donde no se registran buenas entradas; y no se diga sobre llenos capaces de generar expectación. A lo anterior, persisten en traer encierros justos en presentación, casi siempre pertenecientes a un bloque capaz de “garantizar el éxito”, dejando al margen a una buena cantidad de ganaderías que, o dejaron de venir por alguna razón expresa, o porque las han olvidado. Reactivar esa posibilidad, permite también reactivar una economía que afecta directamente al espectáculo, pero también a quienes no encuentran en oportunidades como estas, la garantía de continuar en el difícil camino de la crianza y una obligada condición de posicionamiento.

   En un reciente evento donde salieron a flote diversas noticias relacionadas con el nuevo serial, seguramente se habló mucho y bien sobre la nueva temporada. Pero “del dicho a trecho, hay mucho trecho”, por lo que con notorias dudas que nosotros, los aficionados tenemos al respecto de la actuación de la nueva administración, estaremos muy pendientes de que cumplan a cabalidad con su cometido, mismo que se ve emparejado con la digna pero ignorada función que tienen las autoridades.

   Dejando a un lado las luces de artificio, urgen resultados evidentes con balances que recompensen el estado de cosas en que se mantiene el espectáculo, sobre todo en unos momentos donde necesita estímulos para justificar su digna presencia. Así, habría suficientes razones para defenderla como se merece.

   ¿Qué somos críticos? En efecto. Y es que hoy, cuando dudamos hasta de nuestra sombra, vendría muy bien no solo una vuelta de tuerca, sino un auténtico quiebre que sorprenda. Y si ese comportamiento se mantiene, e incluso va a más, estoy seguro que la empresa sería la primera en ser reconocida, pues demostraría estar cumpliendo con el compromiso, pero sobre todo con su palabra.

   La empresa, hemos de decirlo claro, en términos financieros debe tener pérdidas muy serias, pues de un tiempo para acá, todas las entradas en temporada chica han sido lamentables. Vimos también cómo, en la recién concluida temporada grande 2016-2017, los tendidos del coso capitalino mostraron notoria ausencia de asistentes, a pesar de que algunos de los carteles eran suficiente motivo para el “lleno”. Sin embargo, ahí se deja notar, y en buena medida, a dos posibles causas: que no hay bolsillo capaz para pagar cada ocho días una entrada, o que los aficionados, con buena dosis de decepción, prefieren irse.

   Son tiempos de aplicación de estrategias mercadotécnicas más apropiadas (no se conformen con dar los doce festejos de cajón, pues si comienza a tomar interés la temporada, lo mejor será continuarla), de métodos capaces de producir atracción, mismos que se encuentran en el mismo ambiente, y que proceden, buena parte de ellos de un pasado al que se niegan mirar.

   Y de lo anterior, nada más como recordatorio, debe mencionarse el segmento cultural. Lamentablemente, y como sucede a nivel país, la cultura es prioridad “Z”. En tal sentido, está visto que dicho asunto no le interesa a los sectores más duros y posicionados de la tauromaquia. También ese pendiente tiene soluciones prácticas y resolverlas significa saber en qué medida los estamentos taurinos tienen o no claro el compromiso que significa impulsar la cultura en todas sus expresiones. En tema tan sensible, la actual empresa ha desairado el caso. Y, de esto deben enterarse, para decirlo de una vez: se trata de una de las columnas vertebrales más importantes en el espectáculo. Lo lamentable es que no tienen ojos ni interés sobre la misma.

   Por eso, no bastan eventos donde lo espectacular del solo anuncio represente una nota más para la prensa. Estamos esperando resultados concretos. Lo vulnerable del espectáculo en estos tiempos refleja el hecho de que diversos sectores allí concentrados, no están trabajando debidamente. Además, ratificar a quien da la cara por parte de la empresa y, ante los errores que se han cometido, no es algo favorable pues significaría tener que hacer los cambios pertinentes, con vistas a mejorar la imagen de la tauromaquia, sobre todo la que se desarrolla en la ciudad de México, corazón, fuelle y reflejo de cuanto debería estar ocurriendo en el resto del país.

   Ya no estamos para conceder beneficio de la duda alguna. Esperamos buenos resultados. Y como apuntaba al principio, si nos sorprenden con el arribo de un auténtico “figurón” del toreo, con ganado propicio y una puesta en escena apropiada, seremos los primeros en reconocer ese esfuerzo, digna muestra en la mejora de sus capacidades, lo que traería por consecuencia el fortalecimiento que urge para resignificar el toreo en México.

   Estaremos pendientes de cuanto se ponga en práctica, sobre todo si es pensando en este gran beneficio, y no en el perjuicio que siguen teniendo hacia la tauromaquia. Parece que ese “mano a mano” entre “El Juli” y Sergio Flores el 4 de febrero pasado fue el botón de muestra de lo malo que pueden ser ciertas consecuencias. Espero, como esperamos muchos aficionados que se levanten dignamente y continúen su marcha, convencidos de que es buen momento para rectificar.

2 de marzo de 2018.

 

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