SOBRE LA “ESTATUA DE JUAN TENORIO” POR ANTONIO GONZÁLEZ “EL ORIZABEÑO” EN 1888.

CURIOSIDADES TAURINAS DE ANTAÑO EXHUMADAS HOGAÑO. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.  

   Antes de abordar esta interesante “curiosidad taurina”, conviene poner en antecedentes a los amables seguidores de este blog. Primero, los remito a la siguiente “liga”, donde aparecerá ante su vista el trabajo que, dentro de la serie “Revelando imágenes taurinas mexicanas. Revelado N° 8, dediqué al tema: Del “Esqueleto torero” a la suerte del “Tancredo”. (https://ahtm.wordpress.com/2011/06/01/del-%E2%80%9Cesqueleto-torero%E2%80%9D-a-la-suerte-del-%E2%80%9Ctancredo%E2%80%9D/). Como habrán podido comprobar, me ocupo de aquella suerte, hoy extinta, que se llamó de “Don Tancredo”. Pero antes ya otros diestros nacionales habían intentado en distintas representaciones hacer el mismo acto, el cual tuvo fuertes repercusiones, sobre todo en provincia. Hace poco, encontré en mis investigaciones de archivo un cartel correspondiente a la plaza de toros e Hipódromo del Coliseo, festejo anunciado para el domingo 4 de marzo de 1888. Ilustrado con varios grabados de Manuel Manilla, aparece casi al final del mismo el siguiente anuncio:

100_6192

“¡Acontecimiento taurino! Se expondrá al público por primera vez el espectáculo nuevo, La estatua de Don Juan Tenorio por el arrojado Antonio González, (a) el Orizabeño, quien asegura que el toro le dá la embestida y no le hace daño. Esta suerte se hará en el toro que dicho diestro crea conveniente”.

   Aquella ocasión, el cartel estuvo integrado por una cuadrilla en la que destacaban, diestros españoles en su mayoría. Sin embargo, hubo entre los picadores “Tres Famosos Mexicanos” y el puntillero lo fue José María Reyes. Seguramente, Antonio González se integró o a la cuadrilla de Fernando Lobo o a la de Manuel Blanco. Otro supuesto sobre su actuación es que haya salido como “sobresaliente”, lo cual todavía no se acostumbraba del todo por esa época.

   Habiendo revisado la iconografía de la época, sólo encuentro dos ejemplos que parecen mostrarnos lo dicho en el cartel anunciador, respecto a “La estatua de Don Juan Tenorio”. Se trata de sendos grabados del célebre artista mexicano José Guadalupe Posada, y que abordan desde su mirada tan particular lo que observaremos a continuación.

DOS IMÁGENES DE J. G. POSADA...

Allí puede apreciarse la figura protagónica que José Zorrilla elevó a órdenes de la literatura universal, precisamente en el famoso “Juan Tenorio” que nos legó. A la izquierda podemos observar varios pedestales rematados –seguramente- por las figuras de alguno de esos 32 hombres que pudo matar, y que siguen apareciendo en la imagen de la derecha, incluyendo, quizá, a la de la propia Inés, una de sus fatales víctimas femeninas. Al respecto de estas célebres representaciones, justo hace unos días, en La Jornada se publicó esta interesante nota:

150 AÑOS JUAN TENORIO...

La Jornada. Cultura, sábado 14 de noviembre de 2015, p. 6a.

Teniendo entonces, a Antonio González como el otro intérprete del “Juan Tenorio” pero en el ruedo, es entonces cuando otra imagen aquí incluida, recrea tal suerte, en la que “El Orizabeño” habría adoptado alguna de las posturas que pueden apreciarse a detalle:

????????????????????????????

El espada mexicano don José Vázquez y sus dos discípulos “El Orizabeño” y Francisco Lobato, haciendo “El Panteón de Don Juan Tenorio”. El Universal Taurino. Tomo IV. México, D.F., martes 2 de octubre de 1923, Nº 103.

   Y es que no solo fue nuestro personaje el único en realizarla. Como se observa en el pie de imagen, aparecen también los nombres de José Vázquez y de Francisco Lobato, quienes practicaban dicha suerte con notable frecuencia, como podrá entenderse en esa otra lectura que juegan las imágenes y su contenido subliminal, que nos permite comprender otros síntomas del pasado taurino mexicano.

   Ya el Dr. Cuesta Baquero nos había advertido sobre la interpretación de suerte tan curiosa que la vio realizar desde el año de 1868 precisamente por José Vázquez (José María Vázquez) a quien en el extranjero conocieron como “El Mexicano”, practicó con frecuencia una arriesgada suerte que consistía “en vestirse con una pijama de color blanco y listas negras, simulando los costillares y otros huesos; así disfrazado (¿?), pararse en un sitio del redondel, esperaba impávidamente la acometida del toro”.

   Vuelve a comprobarse una vez más que las célebres hazañas de “Don Tancredo”, tuvieron en México notoria ejecución desde muchos años atrás. El mérito de Tancredo López fue haberse adaptado un traje de blanco purísimo, incluyendo el pedestal, y esperar a los toros con un reposo que imponía, hasta el punto de ganarse carretadas de aplausos cada vez que actuaba él o sus buenas o malas copias…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo CURIOSIDADES TAURINAS DE ANTAÑO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s